La picaresca, protagonista en agosto

Iker Ortiz de Zárate evoca al personaje de Joseph Andrews, de la novela de Fielding

El reparto de la compañía Ortzai representa la obra ‘Joseph Andrews’ en su función diaria en el local de Pintorería 39.
El reparto de la compañía Ortzai representa la obra ‘Joseph Andrews’ en su función diaria en el local de Pintorería 39. / Rafa Gutiérrez
MIRIAM DE LA MATA

El humor, la ironía y el sarcasmo integran el cóctel que la compañía de teatro Ortzai sirve durante este agosto a los vitorianos y amantes de la interpretación. La compañía se traslada al siglo XVIII con su obra ‘Joseph Andrews’ en la que la inocencia y la castidad son, entre otros, los temas que se tratan con estilo esperpéntico y picaresco. Desde el 10 de agosto se realiza una función diaria en el escenario de la calle Pintorería todas las tardes a partir de las 20.00 horas y hasta el día 31.

Las 42 localidades del teatro se llenan para ver esta obra en la que ocho actores y actrices son los encargados de interpretar los diferentes personajes con los que el público se emociona y ríe a partes iguales. Este montaje, basado en la novela de Henry Fielding, forma parte de una trilogía que comenzó con la representación de la obra ‘Cándido’ de Voltaire en 2014 y que el año que viene se espera cerrar con una tercera obra. Iker Ortiz de Zárate, director de la obra y actor que interpreta el personaje de Andrews, destaca que la puesta en escena lleva la estética y la praxis de un cabaret.

Iker Ortiz de Zárate encarna a Andrews, un joven inocente y casto. / Rafa Gutiérrez

«Durante toda la función se subraya el humor y, al mismo tiempo, se acentúan los momentos críticos, en los que el color de la obra da giros inesperados», explica.

Viaje a la inocencia

Una obra «de viaje» en la que los personajes parten de un entorno natural. El propio director la equipara con una metáfora de la vida en la que con el paso de los años se pierde la inocencia con la que los seres humanos nacemos. «Durante la vida realizamos un viaje que aparentemente nos aleja de ese punto de partida, convirtiéndonos en personas adultas a través de la experiencia. Andrews, por lo tanto, trata de volver a esa inocencia nata que es la mayor de las inteligencias que poseemos», añade.

Las adversidades y diferentes elementos perturbadores y crueles de todos los estratos sociales e intelectuales que se le presentan al joven Andrews son a los que debe hacer frente para volver al entorno del que proviene. La obra permanecerá hasta el 31 de agosto en el teatro de Pintorería 39.

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