Intenta atropellar a varios ertzainas, embiste a dos coches patrulla, recibe un tiro y es detenido en Legutiano

Uno de los coches patrulla de la Ertzaintza ha sufrido daños en su parte delantera./E. C.Gráfico
Uno de los coches patrulla de la Ertzaintza ha sufrido daños en su parte delantera. / E. C.

Uniformados le pidieron los papeles cuando cometió una infracción de tráfico el miércoles por la noche, al tener varias órdenes de entrada en prisión les intentó arrollar y se dio a la fuga. Horas después le encontraron al borde de la hipotermia cerca del pantano

David González
DAVID GONZÁLEZ

Todo se inició por una alerta de la Policía Local. A última hora de la tarde del miércoles, un vehículo con varios supuestos delincuentes a bordo había dado esquinazo a coches patrullas de este cuerpo cerca del centro comercial El Boulevard. Desde Aguirrelanda dieron aviso a la comisaría de Portal de Foronda, base de la Ertzaintza, ante la posibilidad de que los sospechosos pudiesen salir del término municipal de Vitoria. La alerta pasó a la policía autonómica, que pasó a controlar algunos puntos clave de la salida de la ciudad. A eso de las nueve de la noche, una patrulla apostada en Gamarra divisó la maniobra irregular de una Ford Courier que se incorporaba a la N-240 y que en principio no tenía nada que ver con los fugados anteriores. El vehículo, al percatarse de la presencia de la dotación policial, bajó la rampa marcha atrás. Eso llamó la atención de los agentes y lo que vino a continuación fue un auténtico torbellino.

Como marca el protocolo, los agentes pararon la vieja furgoneta, del año 1997. Solicitaron los papeles al conductor. Éste, algo turbado, hizo ademán de buscarlos. Sin embargo, puso la marcha atrás. Casi se llevó a un ertzaina y, al cambiar la trayectoria y salir hacia adelante, golpeó de refilón al otro patrullero, quien tuvo que realizar un escorzo para sortear su atropello.

La furgoneta blanca se perdió por la N-240 en dirección a Legutio. La emisora interna de la Ertzaintza echó humo. Varias patrullas cogieron esa arteria en su busca. El vehículo a la fuga iba a más de 150 kilómetros por hora, sin importarle el resto del tráfico. Cuando el primer vehículo rotulado, un Volkswagen Passat, se le puso a su vera, presuntamente trató de sacarle de la carretera.

Sin embargo provocó el efecto contrario y el que se fue al arcén fue la furgoneta a la fuga. Los ertzainas pusieron pie a tierra y se acercaron al vehículo con la intención de auxiliar al conductor. Éste, por el contrario, pisó el acelerador y cargó contra ellos. Uno de los agentes sacó su arma reglamentaria y descerrajó cuatro disparos. Uno dio en el cristal delantero, horas más tarde se supo que también al sospechoso. Los otros tres impactaron en una puerta.

Segundo de los vehículos de la Ertzaintza que ha sufrido daños por las embestidas del vehículo conducido por el sospechoso.
Segundo de los vehículos de la Ertzaintza que ha sufrido daños por las embestidas del vehículo conducido por el sospechoso. / E. C.

Ya dentro de Legutio, otro Passat de la Ertzaintza le cortó el paso... Y fue golpeado por la Ford Courier, que enfiló a toda pastilla hacia la cercana localidad de Ollerías. Allí, cercado por los patrulleros, dio la vuelta de manera brusca y cargó contra sus perseguidores, que tuvieron que apartarse. Esos segundos de incertidumbre le sirvieron para perderse. Sin rastro de la furgoneta, los agentes sí hallaron tirada sobre el asfalto una cartera con documentación... de la furgoneta. Estaba a nombre de una mujer, pareja oficial del conductor, a quien algunos ertzainas ya habían reconocido al tratarse un «delincuente habitual», de 49 años, afincado en Basauri y con varias órdenes de búsqueda e ingreso en prisión. «Tiene multitud de antecedentes», dicen fuentes policiales.

En la península de Trebitu

Pasadas las diez de la noche, la furgoneta blanca apareció en un camino vecinal en la península de Trebitu, una zona tristemente famosa porque allí apareció hace unos días el cuerpo del joven vizcaíno Jon Barcena. En el interior no había nadie. Arrancó la búsqueda a pie por los alrededores. Palmo a palmo. También se establecieron controles en las carreteras próximas por si aparecía.

Sobre la una menos cuarto de la madrugada, cerca del puente que une Trebitu con Legutio, los uniformados descubieron al sospechoso. En un robledal enclavado entre la carretera y el embalse de Urrunaga. Se había escondido. Estaba calado hasta los huesos y aterido de frío. A esas horas, los termómetros marcaban por debajo de cero. Sus huellas en la nieve le habían delatado.

El hombre salió a la vía, casi sin poder articular palabra por un principio de hipotermia. Vestía unos vaqueros, un jersey y una fina cazadora. Protección claramente insuficiente. Los ertzainas le montaron en una ambulancia que le evacuó de urgencia al hospital Santiago. Allí le curaron la quemadura leve que presentaba en un costado por la rozadura de la bala. Ya recuperado, respondió por su actitud hostil en comisaría y, pasadas las diez de la mañana de este jueves, ingresó en Zaballa.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos