«Da pena ver las calles de Vitoria»

Unos muebles junto a contenedores de Antonio Machado./Blanca Castillo
Unos muebles junto a contenedores de Antonio Machado. / Blanca Castillo

Los vecinos piden más «civismo» ante la proliferación de enseres abandonados, que motivaron 146 multas en 2017

SARA LÓPEZ DE PARIZA

Es una de las muestras de incivismo más claras y que peor imagen de la ciudad dan. A pesar de las múltiples campañas informativas, todavía hay quien deja la basura fuera de los contenedores y los que incumpliendo la norma, sacan los residuos voluminosos a la calle a cualquier hora del día. Las cifras hablan por sí solas. El año pasado se abrieron un total de 146 expedientes sancionadores por «abandonar residuos en la vía pública» y las zonas identificadas como «puntos negros» llevan a poner el foco en los barrios de Ibaiondo, Salburua, Zabalgana y el Casco Medieval. Teniendo en cuenta este particular mapa de la suciedad, el Ayuntamiento ya prepara «para marzo» una nueva campaña centrada en los barrios jóvenes.

Patxi Sosoaga, presidente de la asociación de vecinos Gorbeia Auzokideak que engloba las zonas de Lakuabizkarra e Ibaiondo, confirma la situación que viven cada día en el barrio. «Da pena ver las calles, y la culpa la tenemos todos. Hacen falta más campañas de concienciación pero también mano dura con los ciudadanos que no cumplen las normas. Además, el Ayuntamiento y la empresa de recogida deberían ponerse las pilas», denuncia este portavoz vecinal, que añade que las conversaciones con representantes municipales para tratar este asunto son fluidas.

«Cualquier día te puedes encontrar colchones, váteres o armarios tirados al lado del contenedor, a cualquier hora. ¿Qué cuesta llamar para que los recojan? Además, si les llamas la atención te insultan y te chillan», cuenta Sosoaga desde su propia experiencia. Pero la cosa va más allá, y es que él mismo ha sido testigo de cómo residentes en la calle Sierra de Urbasa lanzaban en más de una ocasión la basura desde la ventana de su piso. Por todo ello, asegura que más allá del trabajo de la empresa de limpieza la responsabilidad recae sobre los ciudadanos y su deber de comportarse de manera cívica.

En Zabalgana, los vecinos llevan «mucho tiempo» reclamando soluciones. «Esto viene de lejos, últimamente no hemos recibido ninguna queja concreta, pero el problema no se ha solucionado», lamenta Leila Martín, presidenta de Zabalgana Batuz. Para atajarlo, desde la asociación proponen «un mantenimiento más adecuado del sistema de recogida neumática, más contenedores en zonas que congregan un gran número de residentes como la plaza Porticada y mayor frecuencia de vaciado de los contenedores, sobre todo, los domingos».

Ratas en la basura

En el extremo oriental de Vitoria, la realidad que afecta a los vecinos es similar y los roedores continúan haciendo apariciones por las calles. «Efectivamente hay ratas, y muchas. Salen porque encuentran comida en la basura», confirma Ioseba Martínez de Guereñu, vecino de Salburua. Eso sí, el ya expresidente de la asociación Salburua Burdinbide insiste en que el problema de la suciedad «no es algo generalizado en todo el barrio, está focalizado y por eso es fácil de atajar» y señala como ‘puntos negros’ un bloque de alquiler social ubicado en Arkaiate y la Avenida Juan Carlos I.

En el segundo caso, «lo que sucede es que muchos locales hosteleros no tienen acceso a los buzones de recogida neumática porque están dentro de los bloques de viviendas y por eso dejan la basura en la calle». Sin embargo, este residente achaca el incumplimiento de la ordenanza de limpieza al desconocimiento generalizado. «El problema que más se repite, más allá de la gente incívica que deja la basura fuera de los contenedores, es la presencia de muebles y electrodomésticos en la calle. La mayoría de la gente desconoce que existe un número al que hay que llamar para que recojan estos enseres, por lo que el Ayuntamiento debería realizar más campañas informativas o que lleguen mejor a la población».

En el centro de la capital alavesa, los principales infractores además de locales hosteleros fueron el año pasado tiendas de ropa, fruterías y ultramarinos que no cumplieron los horarios a los que están sujetos para sacar la basura. Daniel García, vecino del Ensanche, se muestra «harto» de la falta de higiene en la zona. «Todos los lunes te encuentras con los contenedores llenos, el problema es que han llegado a estar así hasta el miércoles», expresa mientras muestra fotografías que respaldan su queja.

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