El patronato de la Fundación Vital vota fijar un sueldo de 50.000 euros a su presidente

Jon Urresti, presidente de la Fundación Vital./I. Aizpuru
Jon Urresti, presidente de la Fundación Vital. / I. Aizpuru

Sorpresa en miembros del órgano por la decisión de Urresti, cuyo entorno aseguró que renunciaría a su remuneración tras contratar a un director general ejecutivo

ANDER CARAZO

El patronato de la Fundación Vital votará lo que en el orden del día se presenta como una «propuesta de adecuación del contrato del presidente» pero que en la práctica busca fijar un sueldo para Jon Urresti. Una retribución que, según fuentes consultadas por EL CORREO, se aproximará a los 50.000 euros anuales. La medida ha provocado sorpresa en miembros del patronato, dado que contrasta con la intención inicial declarada por el entorno de Urresti antes de su nombramiento. En aquel momento, se enfatizó que una vez se contratase a un director general Urresti dejaría de percibir cualquier tipo de sueldo por parte de la entidad. La elección del economista Xabier Malax-Etxebarria para este nuevo puesto ejecutivo se produjo a finales de marzo.

Los portavoces de la Fundación confirmaron ayer a este periódico que los patronos debatirán esta tarde en la Casa del Cordón sobre este asunto junto a otros seis puntos más. «Se tenían que adecuar cuáles son las tareas y las funciones concretas del presidente una vez que hay un director general que hasta ahora no existía», apuntaron, antes de explicar que la Vital es la única de las catorce fundaciones bancarias de España que carece de esta figura dentro de su organigrama. Urresti sigue manteniendo el poder ejecutivo, pero sobre los hombros de Malax-Etxebarria recaen las tareas financieras de orden interno y, por eso, tiene un sueldo de 80.000 euros por ejercicio y otros 10.000 más según objetivos.

Los quince componentes del patronato -representantes de diferentes partidos políticos y organizaciones sociales- serán los encargados de dar el visto bueno al salario del presidente de la Vital, que compatibiliza su labor con las funciones de dirección en la empresa de encuestas Gizaker. Un aspecto compatible desde el punto de vista legal y laboral, según ha podido saber este medio.

Especial hincapié

«Desde la entidad nunca hemos dicho que el presidente fuese a renunciar al salario», insistieron sus portavoces. Sin embargo, fuentes cercanas a Urresti habían hecho especial hincapié sobre este asunto durante el proceso para sustituir a Fernando Aránguiz (PP). Cuando este militante del PNV ‘recuperó’ en diciembre los mandos de la Vital para los nacionalistas, sus valedores aseguraban que este sociólogo alavés se iba a «volcar» en la búsqueda de un director general y en la definición del proyecto de la Fundación, pero una vez que concluyesen estas dos tareas iba a dejar de percibir un sueldo y compatibilizaría la presidencia de la Fundación con su desempeño profesional en Gizaker.

Los representantes de la Vital comentan que en los últimos años se ha duplicado el presupuesto de la entidad financiera, lo que se traduce en más actividad y -como subrayan- «nos obliga a tener una mayor representación para acudir a ruedas de prensa, firmas de convenio...».

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