El parque de las graveras de Lasarte frenará la extensión urbana hacia el Sur

El parque de las graveras de Lasarte frenará la extensión urbana hacia el SurGráfico

El espacio buscará frenar las crecidas de los ríos Batán y Zapardiel, así como crear una alternativa de ocio y deporte con un campo para regatas

Ander Carazo
ANDER CARAZO

Hubo un momento en el que se pensó que Vitoria se iba a extender sin freno, pero la crisis anuló las pretensiones de muchos que habían apostado por estas operaciones urbanísticas. El Ayuntamiento busca ahora marcar límites y pretende construir un parque natural sobre las parcelas de las antiguas graveras de Lasarte, un espacio que en el futuro se denominará Larragorri. Además de seguir tejiendo el Anillo Verde Urbano, con esta iniciativa se pretende dar forma a una barrera para conservar los Montes de Vitoria. «Es un tesoro a preservar, es el auténtico pulmón de nuestro municipio», afirmó ayer el alcalde Gorka Urtaran.

El proyecto, todavía sin plazos ni coste y que tampoco está consensuado con ningún grupo de la oposición, aún tardará varios años en hacerse realidad. Para avanzar en su desarrollo, se acaba de constituir un consorcio interinstitucional (del que formarán parte el Centro de Estudios Ambientales, Amvisa, URA, Tecnalia y el Basque Center for Climate Change, el centro vasco sobre el cambio climático) que servirá para redactar el plan director y determinar qué se instala en esta zona. De momento, la idea que maneja el Gobierno municipal incluye la creación de un campo de regatas, algo que en cierta medida puede resultar extravagante pero que, además de tener un uso deportivo o lúdico, busca convertirse en una balsa laminadora para frenar las crecidas que afectan a los ríos Batán y Zapardiel. Un modelo similar a los aliviaderos fluviales de Salburua, pero con el aliciente de convertir esta zona en un rincón lúdico para los vitorianos.

La propuesta para conectar la Ronda Sur, en estudio

El Ayuntamiento de Vitoria sigue estudiando la propuesta trasladada por los vecinos de Adurza y San Cristóbal para extender la Ronda Sur –que ahora muere de forma abrupta contra un talud en Armentia– hasta la rotonda de la ikastola Olabide. En todo caso, el alcalde rechazó que la carretera siga el recorrido que originalmente se preveía, su conexión con Gardélegui por los pies de los montes de Vitoria. «Está absolutamente descartado», insistió, ya que supondría un impacto medioambiental enorme. «Las conexiones viarias Este-Oeste por esta zona no tendrían que llegar tan allá. Tenemos que buscar otras alternativas que ahora mismo estamos tratando», comentó el regidor.

En las antiguas graveras, por las que de momento se sigue negociando con Kutxabank –banco propietario del terreno– para conseguir su cesión, se quieren aplicar novedosas técnicas biotécnicas para reducir los suelos contaminados, así como la colocación de plantas macrófitas que se suelen utilizar para la depuración de aguas. En sus alrededores, se instalarán plantaciones agroecológicas.

'Biorremediación'

«Lo que busca el parque es la creación de un gran espacio verde con itinerarios ciclistas y peatonales, como el resto del Anillo Verde. Se plantean diferentes plantaciones de ‘biorremediación’ de una zona contaminada, como los que sobre todo se desarrollan en Alemania», explicó Urtaran sobre este proyecto incluido en su ‘Estrategia 2025’. «Los cinco agentes que conforman el nuevo consorcio son un equipo multidisciplinar que trabajarán en el diseño de Larragorri», señaló.

Para cubrir en cierta medida el importante coste que supondrá esta obra, el Ayuntamiento intentará optar a las ayudas del programa de Acciones Urbanas Innovadoras de 2018. Estas pueden cubrir hasta el 80% del proyecto, pero Urtaran ya avisó que la competencia por estas subvenciones es muy grande, por lo que es posible que Vitoria no pueda beneficiarse de ellas.

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