El HUA Txagorritxu examinará a 95 bebés al detectar un caso de tuberculosis

Hospital Universitario de Álava. /Roberto Arnaiz
Hospital Universitario de Álava. / Roberto Arnaiz

Osakidetza revisará a centenares de personas que han estado en contacto con el niño contagiado, pero lanza un «mensaje de tranquilidad»

JOSÉ ÁNGEL MARTÍNEZ VIGURI

El Servicio Vasco de Salud se ha puesto en alerta y ha activado el protocolo ante casos de tuberculosis al detectar un contagio por esta enfermedad infectocontagiosa en un recién nacido en Vitoria que estuvo ingresado en la Unidad Neonatal del Hospital Universitario Araba (HUA), en su centro de Txagorritxu. La dirección de Salud Pública del Gobierno vasco y Osakidetza anunciaron este jueves que ya han puesto en marcha «las medidas preventivas» al respecto, que pasan en primer lugar por un «estudio de contactos». Esto es, por determinar qué personas -profesionales hospitalarios, familiares y otros pacientes- han estado o están en contacto con la criatura, que ya nació con el bacilo en su cuerpo, a fin de someterlas a los pertinentes exámenes clínicos.

Como primera medida de choque, las autoridades sanitarias revisarán la salud de los 95 bebés que como el afectado han pasado las últimas semanas por la planta de Pediatría de Txagorritxu y, muy en particular, la de los ingresados en la unidad neonatal (incubadoras), concebida para la atención de nacidos prematuros y de los que sufren complicaciones congénitas los primeros días de vida. Así las cosas, Osakidetza está localizando a los padres del centenar de pequeños potencialmente expuestos para informarles de la necesidad de pasar la prueba de diagnóstico, el método Mantoux, una inyección aplicada en la cara anterior del antebrazo con reacción cutánea.

En su contexto

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casos de tuberculosis se detectan cada año en Álava, lo que supone una media de 10,5 por cada 100.000 habitantes. Es una enfermedad pulmonar infectocontagiosa aún no erradicada. En Euskadi hubo 229 casos en 2017.
No todos enferman
Únicamente entre un 5% y un 10% de las personas infectadas por el bacilo de Koch acaba desarrollando la enfermedad. Su irrupción depende del estado del sistema inmunodefensivo del afectado. Si es fuerte, derrotará al microbio.
Prueba
La detección del bacilo se efectúa a través de una sencilla prueba consistente en una punción cutánea. Se denomina método Mantoux y se trata de una inyección aplicada en la cara anterior del antebrazo.

Pero el número potencial de personas que han estado cerca del bebé durante su estancia en Txagorritxu es muchísimo mayor. Abarca a decenas de trabajadores sanitarios y de servicios, desde auxiliares, enfermeras y médicos hasta personal de limpieza y celadores. Incluso, se da la circunstancia de que alguno de ellos se acaba de jubilar. A todos, Osakidetza les aplicará el protocolo contra la enfermedad pulmonar, tal y como informó este jueves el Servicio de Prevención al Comité de Seguridad y Salud de la Organización Sanitaria Integrada (OSI) Araba. En este sentido, el sindicato de enfermería Satse reconoció a este periódico que «la actuación de Osakidetza ha sido buena, muy correcta», consideró su responsable Arantza Sierra.

De bajísima incidencia

Fuentes médicas y del Servicio Vasco de Salud se apresuraron a transmitir «un mensaje de tranquilidad a la población» ante la alarma que pudiera saltar por la detección de un caso de tuberculosis en Vitoria. «Están en marcha todas las medidas preventivas necesarias», avanzó Osakidetza en un comunicado. Además de agradecer por adelantado a los profesionales y potenciales pacientes que se vean en la necesidad de someterse a la prueba de la tuberculina -una punción cutánea-, también se comprometió a informar «puntualmente de la evolución del caso».

Aunque su incidencia es bajísima, la tuberculosis no está erradicada en Euskadi, donde en 2017 se registraron 229 infecciones, con una tasa de 10,5 por cada 100.000 habitantes. Con un tratamiento adecuado aunque prolongado en el tiempo y de variada medicación, se cura. Su bacilo «es muy sensible a las condiciones externas», por lo que «no es necesaria ninguna actuación» en el Hospital Txagorritxu, que seguirá con su actividad normal, remarcaron fuentes de Osakidetza.

Una vacuna eliminada del calendario infantil en enero de 2013

En el HUA Txagorritxu nacen de media siete niños al día, unos 2.600 al cabo del año. Uno de cada diez es prematuro o sufre algún problema congénito que aconseja su ingreso en incubadora. Hace un año, en Cruces hubo un caso similar al vitoriano, solo que en el centro vizcaíno el infectado fue un sanitario de la unidad de neonatos. El posterior examen a los expuestos afectó a 200 bebés y decenas de familiares y personal hospitalario.

La vacuna contra la tuberculosis, la BCG, fue eliminada del calendario infantil el 1 de enero de 2013 por el departamento de Sanidad y Consumo del Gobierno vasco. Se suprimió después de constatar «el descenso paulatino de la enfermedad en Euskadi en los últimos años». Hasta entonces se inmunizaba a los bebés antes de su primer mes de vida.

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