Orgullo de ser un cero a la izquierda

Perspectiva de la feria/
Perspectiva de la feria

Hoy termina en el Iradier Arena la feria ecológica Bioaraba, una ocasión para conocer el enorme esfuerzo que hay tras cada alimento

FRANCISCO GÓNGORA

Ainhoa Álava es una mujer valiente. Para empezar lleva un lema en su camiseta que dice «Orgullo de ser un cero a la izquierda». No lo tomen en el sentido literal. Ella se refiere a que el cero es el número que identifica a los huevos ecológicos. Para que todo el mundo lo tenga en cuenta. Gobierna una granja de 3.000 gallinas en Lendoño de Arriba, en medio de un paisaje de postal, en Orduña, a las que mima, les pone música o les deja dormir sus ocho horas. Todo confort para que saquen sus superhuevos, de yema amarilla, de esos por los que siente todo el orgullo del mundo y vende por Álava, Bizkaia y Gipuzkoa, ella personalmente.

Txema Pérez, del pueblo de Delika, decidió hace tres años transformar el caserío familiar, concretamente la cuadra que está semienterrada y tiene el grado de humedad perfecto, en salas de cultivo de setas. La especie es la shitake, un hongo que además de su potente sabor tiene propiedades medicinales. «Estamos con los 250 kilos al mes y queremos llegar a los 400, pero hay que ir poco a poco».

Huevos y hongos eran dos de los ingredientes que un gran cocinero Aitor Etxenike, del Sukalki, utilizó para preparar un delicioso pintxo de tartar de bonito que gustó mucho a la concurrencia.

Era una de las experiencias de sabor propuestas en la edición matinal de la IV feria Bioaraba, en el coso del Iradier Arana. La presencia de dos productores locales y un restaurador que ha apostado por alimentos llamados kilómetro cero, que es como decir de la tierra, estaba auspiciada por Slow Food, el movimiento gastronómico que ha revolucionado por completo el arte de comer bien y saludable. Lo explicó su presidente Alberto López de Ipiña. «Enseñamos cómo nos tenemos que alimentar bien aprovechando lo que nos da la naturaleza y cultivan nuestros agricultores, pero además educamos para la supervivencia de nuestro planeta».

«Comprar producto local»

López de Ipiña resumió en una de las conferencias que acompañan a la feria Bioaraba, la importante trayectoria del movimiento contra la comida rápida y el despilfarro en la alimentación mundial, así como la preservación de los sabores tradicionales de cada tierra. «Hemos presentado una campaña con el slogan de ‘menú para el cambio’, que significa que una de las formas de luchar contra el calentamiento global es comprando producto local evitando así las emisiones del transporte».

La segunda jornada de Bioaraba cumplió las expectativas y el público acudió en masa a la plaza de toros. Antes de la apertura ya había personas haciendo cola. Ese interés también se ve en las diferentes presentaciones que de forma continuada se llevan a cabo en una sala a la entrada del Iradier. Hoy habrá risoterapia, la pedagogía Waldorf, cata de vinos ecológicos -que están teniendo un gran auge- cómo mejorar aspectos de la salud con nutrición celular, plantas aromáticas y propuestas para una nueva alimentación en los comedores escolares.

En muchos aspectos , como señala el promotor de la feria, Iker Knörr, un encuentro como este de profesionales y consumidores «es un buen punto de arranque para que muchas personas le den un giro a sus hábitos alimentarios y comiencen una nueva forma de vivir con respeto al medio ambiente». El sector llamado ‘bio’ está en plena expansión.

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