Ordenan el ingreso en la prisión de Álava de la exprocuradora condenada siete veces

La exprocuradora ha recibido ya siete condenas desde mediados de 2016./Jesús Andrade
La exprocuradora ha recibido ya siete condenas desde mediados de 2016. / Jesús Andrade

El Supremo rechaza su recurso y la Audiencia de Álava ejecutará la sentencia de 2 años y un mes por quedarse 5.500 euros de unos clientes

DAVID GONZÁLEZ

Quien fuera una de las procuradoras más conocidas del Palacio de Justicia, Judith L., será conducida en breve en la cárcel de Álava. La Audiencia Provincial acaba de emitir un auto de ingreso en prisión contra esta mujer, procesada por apropiarse de miles de euros de sus clientes, a quienes engañaba sobre los resultados de sus juicios. Les contaba que el fallo aún no se había producido o, directamente, que habían perdido. Cuando la realidad era que se quedaba con las compensaciones de un divorcio, la entrada para un piso o hasta una vivienda. También, en ocasiones, cobró más de lo establecido por sus honorarios, de acuerdo a las sentencias dictadas en su contra hasta la fecha.

Hace cuatro años que no ejerce, cuando se dio de baja del colegio alavés, que ya entonces rumiaba la conveniencia de expulsarla. En todo este tiempo se han abierto una veintena de procesos contra ella, tanto en Vitoria como en Logroño, donde trabajó unos meses. Por el momento acumula siete condenas por apropiación indebida o por estafa.

El primer fallo en su contra data de septiembre de 2016, hace casi dos años. Hasta ahora había sorteado la entrada en prisión. En algunos casos, admitía sus actos, se comprometía a dar al denunciante una compensación económica o, si era condenada, recurría a instancias superiores. En alguna ocasión también salió absuelta. Esta estrategia dilatoria le funcionó hasta la pasada semana, cuando la sala segunda del Supremo rechazó uno de sus recursos. Y por un caso no precisamente de los más cuantiosos que tuvo. Se sentó en el banquillo de los acusados por quedarse 5.498,17 euros de un par de clientes. La Audiencia Provincial de Álava la sentenció en septiembre del año pasado a pagar esta cantidad, otros mil euros en concepto de daños morales y le impuso dos años y un mes de cárcel.

Aviso a la Policía

Aunque el auto del máximo órgano judicial del territorio es rotundo, la maquinaria burocrática permite aún un recurso de súplica. «Únicamente dilataría algo su entrada en Álava», interpretan fuentes judiciales. El documento, al que ha tenido acceso EL CORREO, declara «firme» la sentencia. Cita además «a la condenada para que comparezca en el servicio común procesal de ejecución penal para recoger el mandamiento de ingreso en el centro penitenciario, con la advertencia de que de no comparecer se librará oficio a las fuerzas y cuerpos de seguridad para que procedan a su detención e ingreso».

Se da la paradoja de que en otras causas suyas que no merecieron cárcel se apropió de cantidades superiores. Su máximo fueron 54.120 euros. Cada mes abona un pequeña suma a la mujer a la que estafó entonces.

Muy conocida por su alto nivel de vida, el caso de esta exprocuradora, que en julio cumplirá 47 años, conmocionó a este colectivo, responsable del papeleo burocrático en los procesos judiciales. Aún le quedan causas abiertas. Una de ellas, mañana mismo. Tiene juicio por cobrar presuntamente 10.883 euros a una clienta por sus trabajos, diez veces más de lo establecido.

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