La oposición acusa a Urtaran de «revender» sus proyectos con un discurso «alejado de la realidad»

Miren Larrion observa con rostro serio a sus compañeros de bancada durante la intervención de Gorka Urtaran. /Rafa Gutiérrez
Miren Larrion observa con rostro serio a sus compañeros de bancada durante la intervención de Gorka Urtaran. / Rafa Gutiérrez

PP y EH Bildu, los dos grupos que le facilitan la mayoría al Gobierno, muestran discrepancias con un alcalde que ven «parado» y «estancado»

ANDER CARAZO

Sin sorpresas. La oposición criticó ayer de manera unánime la previsibilidad del discurso del alcalde Gorka Urtaran. Los representantes de los cuatro grupos municipales coincidieron a la hora de reprocharle que volviese a presentar unos planes que, en algunos casos, ya se habían expuesto en los dos debates sobre el estado de la ciudad previos de la presente legislatura. «Hemos visto una reventa de planes», resumieron tanto Ainhoa Domaica (PP) como Miren Larrion (EH Bildu). Las contundentes críticas de los populares y abertzales –los dos únicos grupos que le pueden facilitar la mayoría al Gobierno PNV-PSE– evidencian que no se lo pondrán fácil al regidor hasta el final de su mandato en asuntos como las recalificaciones necesarias incluidas en el ‘masterplan’ para revitalizar el centro de la ciudad.

Ni siquiera Podemos e Irabazi, con quienes suscribió el presupuesto del presente ejercicio, dieron tregua al mandatario jeltzale. «Urtaran está ante su última oportunidad de pactar con diferentes. No puede pretender andar solo», afirmó Jorge Hinojal, de la formación de los círculos, en lo que supuso el único resquicio para la concordia en un ambiente cada vez más hostil a nivel consistorial.

«No ha hecho nada en estos dos años. No hay ni una sola obra en marcha, no se arreglan ni las baldosas, ha empeorado la limpieza, no se crea empleo y tampoco se promociona la ciudad», resumió Domaica, quien acusó a Urtaran de tener el síndrome del despacho y de vivir en una burbuja al realizar un diagnóstico «que no se corresponde con lo que vemos por la calle. Nos ha hablado de una ciudad que avanza a velocidad de crucero y la verdad es que ha provocado la sonrisa generalizada de la Corporación», lanzó antes de repetir que se ha entregado Vitoria «al modelo que EH Bildu puso en marcha cuando gobernaba en Gipuzkoa».

Como es obvio, la independentista Miren Larrion discrepa sobre esta última afirmación. Ella considera que Urtaran «no hace lo que le toca, lo que provoca una situación de estancamiento que no va a hacer más que empeorar». «Habla casi como un niño y nos cuenta los sueños que tiene sobre Vitoria de 2030, pero la mayoría son cuestiones que no dependen de este Ayuntamiento. Lo fía todo a lo que hagan otros», espetó la líder abertzale sobre el que otrora era su socio preferente y de quien ahora parece totalmente alejada. Eso sí, entre sus críticas, y a diferencia del resto de comparecencias tras el debate, no hubo hueco para la censura a las futuras ampliaciones del tranvía hacia el Sur y los nuevos barrios, así como al ‘bus eléctrico inteligente’ (el hasta ahora conocido como BRT). En ambos asuntos parece que EH Bildu no retirará su apoyo al Gabinete Urtaran, pese al clamoroso distanciamiento.

«Nos ha vuelto a vender proyectos que estaban en el discurso de 2015: el plan de convivencia, el centro cultural Eratzen –que se pretende instalar en el antiguo colegio Ignacio Aldecoa– o el plan para el impulso de los polígonos industriales de Vitoria», enumeró Larrion.

«Sin ilusión»

El concejal de Irabazi Óscar Fernández confesó que se sentía decepcionado por el discurso «plano y autocomplaciente» del alcalde vitoriano que lidera «un gobierno sin ilusión». Pese a que la coalición compuesta por IU y Equo ha participado en la elaboración de los dos presupuestos que le han tocado gestionar al actual equipo de gobierno, su portavoz acusó al regidor de moverse al dictado de Sabin Etxea, la sede central del PNV. «Hoy nos ha sorprendido con un discurso más acorde a Iñigo Urkullu o Ramiro González», declaró.Podemos también fue duro en sus críticas, aunque prefirió centrar el foco sobre el grado de ejecución del acuerdo presupuestario. «Está ante su última oportunidad», requirió Jorge Hinojal.

Por parte del PSE no hubo ni un ápice de crítica a su socio de gobierno. «Hay que encontrar puntos de encuentro para avanzar. Necesitamos el compromiso claro de todos», confió Peio López de Munain.

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