Olentzero pone la magia de la Navidad

Olentzero y su séquito recorren las calles de Vitoria cargados de regalos. /Blanca Castillo
Olentzero y su séquito recorren las calles de Vitoria cargados de regalos. / Blanca Castillo

El carbonero inició la cabalgata a las 18.00 horas en el centro cívico Iparralde para finalizar con el tradicional acto multitudinario en la plaza de España

S. CARRACEDO

Los más pequeños han vuelto a vibrar en la jornada de este domingo con la llegada de Olentzero y Maridomingi a Vitoria. Por la mañana, el viejo carbonero recibió a los más pequeños en la Casa Consistorial. Ya por la tarde, la tradicional cabalgata impregnó de magia las calles de la ciudad, ante la mirada atónita de pequeños y mayores.

Aunque si para alguien fue emotiva la cabalgata de Olentzero de este año, fue para Iñaki Lasa que se despide. Después de 26 años encarnando al popular carbonero que despierta la ilusión de los más pequeños, a sus 65 años ha decidido que ha llegado el momento de dejar paso a alguien más joven. La recepción, el desfile y el último saludo desde el balcón de la Casa Consistorial han sido para este maestro jubilado los más especiales, probablemente tanto como fueron los primeros.

Las emociones fuertes, para el que fuera ‘maisu’ de la ikastola de Durana y para miles de txikis vitorianos comenzaron tempranito. A partir de las diez de la mañana, junto a la que ya se ha convertido en su compañera inseparable, Mari Domingi, recibió a todos los niños que quisieron acercarse hasta las dependencias municipales de la plaza de España. Hasta las 15 horas, con la ayuda de varios galtzagorris, compartieron unos minutos con los peques para aconsejarles que se porten bien, comentar los regalos que habían pedido y responder a todo y cuanto se les ocurrió a los verdaderos protagonistas de la jornada.

Tras un tiempo de asueto para comer y descansar, Olentzero y Mari Domingi se prepararon para el acto central de la jornada y que sacó a la calle a miles de personas. El tradicional desfile dio comienzo a las 18 horas desde el centro cívico Iparralde. La comitiva transitó por el habitual recorrido por Portal de Legutiano, las calles Francia, Paz y Olaguíbel para finalizar en la plaza de España.

s

375 participante

La cabalgata la abrió una carroza en la que Mari Domingi estuvo acompañada por un grupo de niños. Tras ella fue Olentzero en un pasacalles que contó con la participación de 375 personas. Entre ellos, dieron color y alegría a la fiesta la comparsa de Gigantes con sus Aldeanos y Cabezudos. Y se paseó con ellos el Gargantúa, además de un grupo de diez galtzagorris, fieles ayudantes de Olentzero y Mari Domingi en el laborioso trabajo que supone dejar a cada niño en su casa el regalo correspondiente.

Como en los últimos años, se procedió al reparto de caramelos, solamente desde un vehículo clásico (un tractor con remolque), que cerrará el pasacalles, por cuestiones de seguridad. Pasadas las siete de la tarde, y una vez concluida la cabalgata, comenzó la última actividad de la tarde. Olentzero y Mari Domingi salieron al balcón principal del Ayuntamiento junto a su cortejo para saludar a los niños que se agolparon en la plaza de España para interpretar la canción del popular carbonero.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos