Los 'okupas' de La Puebla de Arganzón: «Por 1.500 euros nos vamos de tu casa»

Efectivos de la Guardia Civil sellaron ayer los accesos a las dos casas ocupadas./J. Andrade
Efectivos de la Guardia Civil sellaron ayer los accesos a las dos casas ocupadas. / J. Andrade

La dueña de una de las dos casas ocupadas en esta localidad de Treviño habla de «impotencia» y revela cómo los asaltantes le exigieron dinero

David González
DAVID GONZÁLEZ

De un día para otro, Ana y los suyos han perdido la casa en la que pasan veranos, fines de semana, festivos y ratos libres. Allí guardan sus recuerdos más íntimos y se reúnen para sus celebraciones familiares. La noche del martes, como ya adelantó ayer este periódico, esa vivienda y otra situada enfrente, ambas en el corazón de La Puebla de Arganzón, en Treviño, fueron asaltadas por un grupo de desconocidos. Desde entonces, estos ‘okupas’ permanecen dentro. Algunas fuentes hablan «de cerca de una treintena». En la mañana de ayer, la Guardia Civil, tras sellar los accesos a estos bloques, ya había identificado a media docena.

«A la hora y pico de que irrumpieran en nuestra casa, un vecino nos alertó. Una sobrina fue para allí y ya habían cambiado la cerradura», revela Ana en declaraciones a EL CORREO. Aún estupefacta ante lo ocurrido, confirmó la interposición de una denuncia en el puesto del instituto armado en Treviño, que inmediatamente la trasladó al Juzgado de guardia de Miranda de Ebro. Hoy, los damnificados comparecerán ante la titular de la sala. Todo indica que les aguarda un largo y complicado vía crucis legal.

«Cuando llegamos, descubrimos que habían tirado edredones, vajilla, cuadros. Están destrozando nuestro hogar. Lo que se siente no puede explicarse con palabras», se sincera. Uno de los ‘okupas’ se les presentó como interlocutor. «Nos dijo que a cambio de 1.500 euros se podría llegar a un acuerdo. ¿Qué haces? ¿Pagas? Y luego seguro que te piden más y más». Un chantaje en toda regla. A otros residentes, esa misma persona presuntamente les comentó que otra persona «les había alquilado legalmente las dos viviendas».

Esta altanería provocó una ola de indignación en esta localidad de apenas medio millar de habitantes ubicada en el corazón de Álava. El alcalde, Roberto Ortiz Urbina, abogó ayer por «mantener la calma». En referencia a estos ‘okupas’ advirtió que «están buscando el conflicto para sacar más. No se debe entrar en ese juego». Se trata del «primer episodio» de estas características en este enclave ubicado a veinte kilómetros de la capital del País Vasco.

«Están provocando a todos»

«Hoy están en mi casa, mañana en cualquier otro sitio del pueblo, de alguno de la zona o en la propia Vitoria», continuó esta víctima. «No estás protegido ni en tu propia casa, aparte de que están provocando a todo el pueblo», abundó. Varios vecinos corroboraron esta versión.

Por la mañana, alrededor de ochenta residentes se reunieron para consensuar medidas de protesta. Asistieron representantes de localidades colindantes. Antes, tras sellar los accesos a ambos inmuebles, la Guardia Civil identificó a media docena de ‘okupas’. Según ha sabido este periódico, al menos un par de ellos estarían empadronados oficialmente en Vitoria.

Por la tarde, según sostienen testigos consultados por este periódico, el líder de SOS Racismo Araba, Fede García, visitó a los ‘okupas’. A las 19.30 horas se produjo una manifestación de protesta que recorrió varias calles de La Puebla de Arganzón. Efectivos del GAR (Grupo de Acción Rápida), una unidad de élite de la Guardia Civil, se desplegaron con el cometido de evitar cualquier enfrentamiento entre ambas partes.

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