Cada niño alavés recibe una media de nueve juguetes por valor de más de 186 euros

Dos mujeres observan unos juguetes en la sección de El Corte Inglés. /Rafa Gutiérrez
Dos mujeres observan unos juguetes en la sección de El Corte Inglés. / Rafa Gutiérrez

Los fabricantes aseguran que esta Navidad vuelven a dominar los regalos que tienen que ver con personajes televisivos

ROSA CANCHO

Cada vez que a un niño de los de la EGB de antes Olentzero o los Reyes Magos le dejaban una bicicleta en casa se convertía en el rey del patio y en la envidia del barrio. Era el premio "gordo" de la Navidad, generalmente marcada por muñecas, balones, algún geiperman, unos juegos reunidos y la tradicional muda. En las navidades de 2017 esto de los regalos ha cambiado mucho. La Asociación Española de Fabricantes de Juguetes, que prepara la campaña con un año de antelación, calcula que cada niño alavés va a tener si cabe más obsequios que el pasado año, cuando desenvolvieron una media de nueve regalos por cabeza valorados en más de 186 euros, o sea 30.876 pesetas de las de la EGB. De un año a otro, cada pequeño recibió un regalo más. Así, si en 2015 los fabricantes facturaron 1.421 millones de euros; el pasado ejercicio ya fueron 1.557 y hasta octubre de este año la ventas ya han subido un 5%.

«Por muchos apuros que se pasen en las casas lo último a lo que se renuncia es a comprar los regalos de los niños. Eso lo hemos visto hasta en los peores años de la crisis», indica un veterano, el responsable de la sección de juguetes de El Corte Inglés de Vitoria, Jesús Fernández Crespo. Confiesa que a pesar de la «inmensa variedad» de artículos, los más televisivos –los «licenciados» en el argot juguetero– son los que vuelven a tener mayor presencia en las cartas de los más pequeños.

Volverán las bicicletas, eso sí, pero las que piden los ciclopequeñajos de ahora tienen que estar tuneadas con imágenes de la patrulla canina, Lady Bug o los Pj Masks o no molan. Y algunos de ellos, como las muñecas mini LOL Surprise, la gama de PJ Masks (Los héroes en pijamas), los relojes Yo-Kai o la Nancy de las mechas a estas alturas del año han volado ya de las estanterías.

Fernández Crespo explica que aunque la mayoría de jugueterías acepta encargos desde hace ya semanas –en el caso de su centro comercial desde octubre–, a pesar de lanzar muchos días antes ofertas y descuentos o días sin IVA, a las familias alavesas se nos siguen amontonando las compras. Quizá si alguno sufrió en las Navidades pasadas porque lo que su niño quería se había agotado o por las colas y agobios de última hora, la experiencia le traumatizó como para no volver a pasar por ella. Pero lo habitual es la búsqueda desnortada y a contrarreloj. «Es normal, los niños tardan en decidirse o cambian varias veces de regalo, no es fácil...», indica el especialista. Los dependientes tienen en este sentido muchas veces la clave.

Ciencias unisex

Una de las cuestiones que llama la atención este año es que algunos de los juguetes más buscados son muy asequibles, como las LOL, que en su versión LIL cuestan a partir de 10 euros. Su tirón es «impresionante», confiesa Fernández Crespo. Pero no todo es cuestión de furor y hay productos ya casi clásicos como los Nenucos, las Nancys o los Pinypon que compiten con dignidad con otros más modernos como los «Bebés llorones».

Ya en una gama de precio algo mayor están los eternos playmobil que estas Navidades triunfan con la pirámide de faraón o los cazafantasmas. Los legos en sus líneas "friends" o "ninjago" también tienen su público, menor de 9 años, claro. A partir de ahí triunfan los Hatchimals, una especie de "furbys" que salen de un huevo programados para responder a estímulos. Son juegos unisex , igual que los que tienen que ver con las ciencias y la tecnología. La gama de la experimentación, dirigida a chavales más mayores propone iniciarse en la física, la química, la electrónica o la robótica a través del juego. En este sentido, los perros o robots programables son de los artículos por los que más se están interesando padres, tíos y abuelos.

Muchos llegan a la juguetería ya con amplia información sobre lo que van a adquirir. «Vienen muy bien aconsejados por sus hijos. Nos enseñan el móvil con la foto del modelo exacto que quieren y si lo necesitan nos piden asesoramiento», explica en responsable de esta sección del gran almacén del centro.

Por supuesto, los juegos para todo tipos de consolas son también "top" de ventas en estos días. Y como no podía faltar en un año de estreno de una nueva película de la saga "Star wars", vuelven los aficionados a las tiendas en busca de juguete más codiciado: el Halcón Milenario en piezas de Lego. «Hay coleccionistas que revisan al milímetro la caja en la que viene para que esté perfecta», comenta Fernández Crespo.

Los juguetes también tienen su versión local y, así, el Monopoly con calles de las capitales vascas o juegos de estrategia como el Catán en euskera están entre los más buscados, junto a los cedés de música y los libros.

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