El musical 'Dirty Dancing' llega a Vitoria

El musical 'Dirty Dancing' llega a Vitoria

El Buesa Arena acoge hasta seis funciones del exitoso espectáculo musical del 12 al 15 de julio

RAMÓN ALBERTUS

Basta mencionar las canciones 'Hungry Eyes', '(I've Had) The Time of My Life'... y esa historia, entre un profesor de baile de un hotel y una adolescente, para que la nostalgia empiece a removerse.

Tres décadas después de su estreno en cines, 'Dirty Dancing' sigue contando lo mismo. Lo hará desde el 12 al 15 de julio en el Buesa Arena. Pero su mito se amplía. En esta ocasión con un espectáculo musical que es como «la película en vivo», en palabras de la productora Letsgo que asegura que no es fácil sostener una obra tanto tiempo hasta el punto de convertirla en un clásico. El éxito que llegó al gran público a través de la pantalla, tanto en las salas de cine como en el salón de casa en formato VHS, se ha trasladado a los teatros con una gira, plagada de llenos, que arrancó hace dos años en Madrid. El pabellón vitoriano acogerá a alrededor de 3.500 espectadores en cada una de las seis funciones que convertirán el recinto en un gran escenario.

A esta historia de amor «con muchos matices» les ponen piel el actor Víctor González, en el papel de Johnny Castle, y Laura Enrench, que interpreta a Baby Houseman. Ambos consideran que la preparación y el esfuerzo físico para esta obra es «como el de un atleta». La actriz mantiene que una de las claves para que el espectáculo tenga tan buena acogida es la pervivencia de su guion. Como afirmó ayer en la presentación, «el rol de la mujer, el feminismo o las diferencias de clases están de actualidad y en la obra se recogen».

Su personaje, 'Baby', «es uno de los referentes femeninos que marcó a una generación», remarcó la actriz Laura Enrech que ha recibido esta mismo semana el Premio Nacional de Teatro Musical en España por su papel en 'El ascensor'. «Es un ejemplo porque no es una chica sumisa, sino que lucha, es inteligente y pone a la mujer en un papel interesante».

Otra de las particularidades para el triunfo de la obra entre el gran público es que el personaje «más sexualizado es el de Johnny y no el de la mujer protagonista como era habitual en el cine de Holywood». Esta lectura feminista de 'Dirty Dancing' ha ido ganando peso con el paso del tiempo. Incluso la periodista británica Hadley Freeman defendió en su ensayo, 'The Time of My Life', que la cinta subrayaba la importancia de legalizar el aborto. De hecho, aquella visión reivindicativa no tuvo cabida en una gran productora de cine, sino en una compañía independiente la que se interesó por el guion de Eleanor Bergstein, que también es la encargada del texto y de dar el visto bueno al casting de este espectáculo teatral.

Fiel a la película

Los elogios no han cesado para esta versión en directo. El actor Víctor González confesó que no deja de sorprenderle que el público que va a verlo incluso conoce los diálogos. «La platea ruge cuando empiezan los primeros compases», señaló el intérprete. Se trata de una una representación «fiel y plena de la película», una gran producción en la que se despliegan tres escenarios giratorios recreando el decorado de las escenas más conocidas de la película. No faltará el paso más famoso: ese momento en el que Patrick Swayze levanta con sus brazos en al aire a Jennifer Grey.

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