En el mundo del Sacamantecas

El vitoriano Jesús del Val recorre en una ficción histórica la era del primer asesino en serie español, sus víctimas y su juicio o el agente que le arrestó

En el mundo del Sacamantecas
Natxo Artundo
NATXO ARTUNDO

Estrangulamientos, violaciones, vísceras y cuchillos no son los protagonistas, aunque formen parte de los crímenes del primer asesino en serie de España. En la investigación de Jesús del Val sobre los hechos y el contexto histórico de los crímenes de Juan Díaz de Garayo priman otros elementos. «No me gustaría que pensasen que es un rollo morbo o ‘gore’. No lo es. Con los matices que se pueden aplicar a las etiquetas, sería una novela histórica y policíaca. Con hechos reales, salen un montón de personajes reales pero se trata también de entretener. Algún lector me ha dicho que en algún momento se le ha dibujado una sonrisa, hablando de un tema tan cruel y tan bestia como el de este hombre», explica el autor de ‘El Sacamantecas’, un apodo que denomina al autor en los años 70 del siglo XIX de seis asesinatos confesados y de otras cuatro tentativas de crímenes reconocidas. Una terrible retahíla iniciada hace 147 años y que le sitúa en un macabro ránking temporal más de tres lustros por delante del famoso Jack el Destripador.

La relación de Del Val con el histórico personaje de Egilaz no es tan larga, pero sí tiene su tiempo. Ya en 1978, el vitoriano codirigió una película en 16 milímetros con Juan Carlos Ruiz de Gordoa. En ella aparecían como actores la locutora Judith Cobo o el editor Ernesto Santolaya, así como el periodista Venancio del Val o el que sería concejal Jesús Ibáñez de Matauco. Con todo este bagaje, Del Val tiene asimilada y definida la figura de Díaz de Garayo. «He leído cosas sobre él que me han producido mucho ‘shock’, como que se le aparecía el diablo... No. Era un pobre aldeanico, totalmente amoral, que tuvo muy mala suerte en su vida y trató de ocultar sus crímenes de la mejor manera que supo», reflexiona el escritor.

En cuanto a la naturaleza de los crímenes del asesino de mujeres, en el juicio causó un enorme debate entre los médicos que le creían un criminal y quienes, como el reconocido doctor Esquerdo, veían la enfermedad mental en 'El Sacamantecas'. Jesús del Val tiene claro que, «en muchos casos, el móvil fue económico. Hablamos de unos pocos reales: una prostituta quería cinco, él ofrecía tres y al no ponerse de acuerdo, se la cargaba por dos reales. A ese nivel», tan ridículo como atroz.

El autor considera que «la historia es la de un pobre diablo a quien la Guerra Carlista le cambió la vida: pasó de ser un pequeño terrateniente a ser un currito para otras personas. ¿Es disculpa? Evidentemente, no. Mucha gente ha tenido mala suerte y no se ha dedicado a matar personas», precisa.

Sin embargo, sí puntualiza que Díaz de Garayo –casado en cuatro ocasiones y padre de varios hijos– «no es el monstruo que se encargaron que fuese. Como la Iglesia, con los curas aterrorizando a las mujeres: si no eran buenas, les mataba. Y con el paso de los tiempos, al ponerse de moda lo ‘gore’ y con programas tipo Iker Jiménez y demás se ha desvirtuado aún más la historia».

El alguacil

¿Y en su momento? «Fue una cosa muy sencillita, pero asustaba a la gente de Vitoria porque realmente cualquier cosa lo hacía. Salir de noche a las afueras, sin luces, si habías oído hablar a la luz de la lumbre de un monstruo que iba por ahí suelto y sacaba las mantecas... Se creaba esta sensación». El terror en la población es tan sólo uno de los aspectos que recoge la novela ‘El Sacamantecas. La historia real del primer asesino en serie de España’, que ya está en las librerías y, en breve, estará en Amazón en formato digital.

Pero el libro –que surgió en un principio como guión para una nueva película– retrata también lo que fueron «unos años difíciles y oscuros en Vitoria. Hubo una serie de crímenes tremendos para una ciudad de 20.000 habitantes. Los Regúlez se cargaron a varias personas en una venta en Betoño, ‘El Abuelo’ era un señor de unos 70 años que mató a una cría... coincidieron con 'El Sacamantecas'». En sus pesquisas, descubrió la tumba de Pío Fernández de Pinedo, conocido por detener a Juan Díaz de Garayo, en Santa Isabel, cerca de su propio panteón familiar. «También le doy importancia a este alguacil, que asimismo descubrió a los asesinos de Betoño», recuerda. «No son sólo los crímenes», apostilla.

Del Val confiesa que apenas ha movido el libro en presentaciones. Por el momento, «me ha sorprendido la acogida que ha tenido en Alicante –donde reside–, pese a que no funcionan igual esos guiños que tiene para los vitorianos. Me parece que salen como 80 personajes reales. Mi padre escribió un libro sobre figuras populares, muchos están sacados de ahí. Creo que la gente de Vitoria lo va a disfrutar más», señala.

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