Los menores alaveses cada vez delinquen antes y con un mayor grado de violencia

El fiscal jefe de Álava, Josu Izaguirre, en una entrevista. / IGOR AIZPURU
El fiscal jefe de Álava, Josu Izaguirre, en una entrevista. / IGOR AIZPURU

La Fiscalía destaca su alta tasa de reincidencia y sospecha que las adolescentes no denuncian las situaciones de dominación

Judith Romero
JUDITH ROMERO

Los delitos de lesiones, robo con violencia o intimidación y atentados o resistencia contra agente de la autoridad, caracterizados por el uso de la violencia, fueron los grandes protagonistas en la Sección de Menores de la Fiscalía de Álava a lo largo de 2016. Así lo indica la Memoria correspondiente a la Fiscalía del País Vasco, que también pone el foco en la cada vez mayor anticipación de los jóvenes a la hora de incurrir en estas infracciones.

Los delitos de carácter leve -el 43% del total el año pasado- descendieron respecto a los de carácter menos grave, pero se dan casos en los que la corta edad de los infractores impide que las denuncias pasen a trámite. Los casos de acoso escolar, que cada vez se dan en aulas de cursos más bajos, son un claro ejemplo de ello. La Fiscalía advierte de que estos casos de discriminación entre niños y jóvenes cada vez se producen a edades más tempranas y alcanzan su auge entre los 11 y los 13 años, cuando los menores sienten la necesidad de «probarse en la vida adulta». Habitualmente cursan sexto de Primaria y primero de Educación Secundaria, pero en 2016 la mayor parte de las denuncias terminaron siendo archivadas debido a que los infractores no alcanzan los 14 años de edad. Un año más, los progenitores de las víctimas hicieron llegar sus quejas ante esta situación.

El Juzgado de Menores de Vitoria dictó 122 sentencias a lo largo de 2016. Hasta 106 de ellas fueron condenatorias, lo que supone un 86,8% del total y, aunque 16 fueron absolutorias, no se retiró la acusación en ningún caso al contar con «bases sólidas» para mantenerla. Además, se abrieron 414 diligencias previas.

La mayoría de denuncias por acoso escolar corresponden a jóvenes de entre 11 a 13 años

Sin embargo, el Ministerio pone el acento en la existencia de delitos contra la libertad y la identidad sexual que, pese a ser «prácticamente inexistentes hasta 2015», se tradujeron en tocamientos y «accesos carnales» a lo largo de 2016. Sostiene que «los números no cuadran» porque solo dos de las cerca de 900 causas de violencia de género del pasado año corresponden a menores. «Nos tememos que muchas adolescentes experimentan los comportamientos de dominio como una muestra de amor», indican desde Fiscalía. Pero aunque no incurran en delitos de violencia de género, los menores siguen protagonizando varios casos de violencia doméstica en el territorio alavés.

Debut en violencia familiar

La juventud de los sujetos que incurren en estas agresiones a progenitores o familiares llama «poderosamente» la atención de la Fiscalía alavesa. Cada vez más menores de 14 años hacen su debut en el ámbito penal en su propio hogar. La problemática se desata cuando los progenitores tratan de establecer límites a la conducta de sus hijos, que comienzan en la preadolescencia y aumentan progresivamente. Eso sí, cada vez más familias dan el paso de denunciar estas situaciones e incluso pedir órdenes de alejamiento de sus hijos menores. «Creemos que quienes sufren este tipo de violencia ya no se avergüenzan de ello», indican desde la Fiscalía sin dejar de incidir en la dureza de la situación.

El perfil que el Ministerio fiscal elabora de este tipo de infractor se corresponde con una «clara y elevada impulsividad», unida a una baja tolerancia a la frustración y un desconocimiento para resolver sus conflictos por otras vías. No obstante, se remarca la importancia que la carga social del joven tiene en la tendencia a cometer este tipo de delitos y hace referencia a varios clanes familiares que han pasado por la sección de menores «de generación en generación». El grado de reincidencia es, además, alto.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos