La mayor barra de pintxos del mundo

Una mujer observa los pintxos expuestos/Igor Aizpuru
Una mujer observa los pintxos expuestos / Igor Aizpuru

La quinta edición del Miniature promociona la gastronomía de Euskadi y Navarra con una treintena de stands en el Iradier Arena

JUDITH ROMERO

Botes con mahonesas deliciosas, mangas pasteleras bailando sobre tostadas sofisticadas, esferificaciones exóticas, trampantojos y, sobre todo, amor por la buena cocina. Todos estos ingredientes se dieron cita ayer en ‘La barra de pintxos más grande del mundo’, la nueva apuesta del congreso de pintxos Miniature. El encuentro continuará instalado en el Palacio Europa hasta el miércoles, pero en esta quinta edición acercó la gastronomía alavesa al público general con una mañana de poteo en el Iradier Arena que superó todas las expectativas. Porque la afluencia de público agotó a eso de las dos de la tarde una suculenta propuesta de 3.000 pintxos.

Establecimientos guipuzcoanos como el Gran Sol de Hondarribia, los iruñeses Gaztelumendi y Danako o el pamplonés Iruñazarra tuvieron su propio stand en esta primera experiencia del Miniature. También tuvieron representación otros más cercanos como La Peña Vitoriana, La Escotilla, el Puerta Grande o el Toloño, por lo que los vitorianos pudieron probar creaciones de otros restaurantes vascos al tiempo que los turistas conocían la cocina local.

Josune Erkiaga, del restaurante que lleva el mismo nombre, escogió sus canelones de pato confitado con verduras, foie, queso, mango y curry para la ocasión. «Es uno de los pintxos que más nos piden en el bar», explicaba la cocinera, encantada con la iniciativa. «Vitoria necesita que los hosteleros nos unamos para promocionar la ciudad», celebraba. Restaurantes como el recientemente inaugurado Eskolaberri sorprendieron con barras variadas y coloridas. «Recomiendo la piel deshidratada de pollo con tartar rojo y salsa de soja», señalaba el cocinero Alberto Sánchez.

Carolinas saladas

Tras varias vueltas de reconocimiento, los comensales comenzaron a hincar el diente a algunas delicias como el que fue uno de los pintxos más sonados, que tenía forma de postre y llegaba desde Bilbao. «Parecen las típicas carolinas, pero el pastel de arroz es un soufflé de roquefort y parmesano y la crema es una mousse de roquefort con salsa de módena y crema de mango», enumeraba David Asteinza, del restaurante Zuga.

Otros se decantaron por otras ingeniosas composiciones como los yogures de bacalao del Sagarra de Ermua. «He hecho fotos de un montón de pintxos, pero este ha llamado mi atención», afirmaba Marga Urkiza tras rebañar hasta la última gota. «No sabría repetirlo en casa pero lo que sé es que estaba buenísimo: he dado en el clavo», subrayó.

El acto de inauguración oficial del Miniature se producirá hoy en el Auditorio María de Maeztu con presencia institucional. A lo largo de toda la jornada se celebran distintas conferencias y talleres. A las 21.00 horas tendrá lugar una cena en la que el protagonismo se lo llevará la cocina en miniatura de Argentina.

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