El excontable de la mayor cooperativa agraria alavesa se expone a tres años de prisión

Una cosechadora, en una finca alavesa./Iosu Onandia
Una cosechadora, en una finca alavesa. / Iosu Onandia

Está acusado de desviar a sus cuentas 98.000 euros de Garlan, aunque su confesión podría librarle de ingresar en la cárcel si devuelve lo robado

David González
DAVID GONZÁLEZ

Entre febrero de 2012 y mayo de 2015 presuntamente desvió a sus cuentas personales fondos pertenecientes a Garlan, la mayor cooperativa agrícola de Álava. Lo hizo de poco en poco. Existen registros que van desde los 550 euros hasta unos más que sospechosos 17.357 euros. La Fiscalía alavesa ha contabilizado hasta 23 transacciones irregulares. En total, lo sisado ascendería a 98.797 euros.

Por todo ello, la próxima semana, el Ministerio público solicitará a la Audiencia Provincial de Álava una pena de tres años de cárcel para el que fuera contable de Garlan, conglomerado que aglutina a 650 productores que cultivan cerca del 70% del cereal de toda la provincia. Este sujeto está acusado de un delito continuado de apropiación indebida. Los cargos incluyen la petición fiscal de tres años de prisión, una multa de 2.400 euros y que devuelva el dinero robado a su antigua empresa, de la que fue despedido hace ya algunos años. Ahora regenta una casa rural.

Pero existe un detalle importante para este caso. En enero del año pasado, antes de que el procedimiento judicial echara a andar, el ahora procesado presentó en el Palacio de Justicia un escrito en el que reconocía los hechos. En términos jurídicos, este gesto no exento de valentía se conoce como «atenuante de confesión» y, unido a la falta de antecentes penales del excontable, contribuiría a una hipotética rebaja de su pena. Probablemente lo suficiente como para eludir el ingreso en prisión. Y siempre que se cumpliera otro condicionante;debería devolver lo robado.

Club de cannabis, al banquillo

Por otra parte, la Fiscalía de Álava reclama dos años de cárcel para cada uno de los cuatro responsables de un club de cannabis vitoriano. Los acusa de un delito contra la salud pública. Los hechos, que se juzgarán la próxima semana en el Juzgado de lo Penal número 1, se remontan a noviembre de 2014 cuando los encausados constituyeron la ‘Asociación de estudios y usuarios de cáñamo Atabarri-Kalamu Alkartea’, ubicada en Arana, para, según el escrito del Ministerio público, «facilitar el consumo y tráfico de sustancias estupefacientes».

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