Las inminentes obras del plan de San Prudencio estarán listas «en un año»

El derribo de la vieja piscina del Judizmendi, cubierta por un techo de amianto, se realizará «de forma meticulosa»./Rafa Gutiérrez
El derribo de la vieja piscina del Judizmendi, cubierta por un techo de amianto, se realizará «de forma meticulosa». / Rafa Gutiérrez

La promotora ya cuenta con todos los permisos municipales y entrará en la zona «en los próximos días» para preparar el derribo de la piscina

IOSU CUETO

Luz verde al plan que aspira a recuperar el 'gancho' comercial del centro para volver a llenarlo de paseantes, bolsas y nuevos escaparates. El proyecto diseñado para la manzana de San Prudencio, Dato y General Álava por la promotora Urteim, liderada por el empresario local Juan María Uriarte, cuenta ya con todos los permisos municipales para llevarse a cabo. Según ha podido saber El CORREO, los primeros operarios llegarán a la zona la próxima semana para señalizar y despejar el espacio de actuación y transportar material de obra. Fuentes conocedoras de la operación aseguran que «en el plazo máximo de un año» los locales estarán listos para que las firmas -se ha contactado con franquicias de ropa y complementos, así como con hosteleros capaces de abrir una cafetería- puedan ocuparlos.

Después de más de un año de especulaciones mientras la promotora acumulaba locales cerrados en pleno 'cogollo' urbano, la empresa ha conseguido los dos permisos que esperaba antes de ordenar la llegada de las máquinas. El primero llegó el 28 de marzo, cuando el Ayuntamiento concedió la licencia para derribar algunos inmuebles del patio interior. Ahora ha llegado el plácet definitivo, el que permitirá ejecutar la posterior agrupación de locales en planta baja para hacer hueco a las tiendas.

Demoliciones

El acceso a la obra se realizará por un único punto a la altura del número 25 de la calle San Prudencio -donde la promotora tiene los locales de Natura y Viajes Guria-. Las primeras actuaciones se centrarán en la fase de demoliciones, que podría alargarse durante seis meses pero que «se intentará agilizar para evitar molestias a los vecinos». El primer objetivo será el edificio que incluye la piscina abandonada que utilizó hace décadas el Club Natación Judizmendi. Pero a pesar de su evidente deterioro, derribarlo no será sencillo. La existencia de amianto en el inmueble -reconocible por su tejado gris- obligará a recurrir a una empresa especializada que lo desmontará «de forma meticulosa» siguiendo un protocolo específico, algo habitual en estos casos. En una parte del espacio que deje esta pileta se creará una zona ajardinada de unos 740 metros cuadrados, tal y como exige la normativa urbanística local en el Ensanche.

La piscina linda con el Garaje Álava, que también se incluirá en la fase de derribos. En este caso solo se demolerá su extremo Este, por lo que el inmueble dejará de tener forma de 'L'. Eso sí, conservará tanto su altura como su cubierta verde. El parking, pieza clave para el promotor de la operación, seguirá funcionando como tal en los pisos primero y segundo, liberando la planta baja para uso comercial. Su entrada seguirá estando por General Álava, aunque estrenará un acceso peatonal por San Prudencio.

Escaparates

Al margen de los derribos, los operarios también podrán proceder a agrupar espacios para crear superficies comerciales. Serán locales «a demanda», por lo que su número y superficie dependerá de las negociaciones. Lo que es seguro es que no habrá supermercados y que todos los establecimientos tendrán fachada a la calle. Estas dos condiciones fueron aceptadas por el promotor a petición del Gabinete Urtaran, que pactó con él estas limitaciones antes de incluir el proyecto en su 'Masterplan Centro'.

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