Juicio en Vitoria: «Mi hijo ha intentado matarme»

La Fiscalía de Álava solicita 25 años en un psiquiátrico para un joven que tiró del tejado de un caserío a su padre y luego le persiguió con un martillo

David González
DAVID GONZÁLEZ

La Audiencia Provincial de Álava abordará el próximo miércoles uno de sus casos más delicados de los últimos meses. En el apartado de los acusados figura un joven de 30 años procesado por intentar asesinar a su padre. Al menos, el diagnóstico médico de «esquizofrenia paranoide, asociada a un trastorno por consumo de anfetaminas y estanol» apunta a una rápida resolución del procedimiento.

La Fiscalía, según su escrito de acusación al que ha tenido acceso EL CORREO, solicitará que se cambie su ingreso en prisión -como ocurriría con alguien en su sano juicio- por el internamiento en un centro psiquiátrico por un tiempo de 25 años. Todo indica que habrá acuerdo entre las partes.

Hace ahora un año y cuatro meses, el encausado tiró a su padre del tejado de un caserío en Inoso, cerca de Amurrio. La caída fue de nueve metros. No contento con ello, persiguió a su progenitor martillo en mano y le intentó golpear con él. En ese frenesí, trató de arrojarlo bajo las ruedas de un camión.

El padre tenía previsto arreglar esa cubierta, y su hijo se ofreció a ayudarle, una actitud «demasiado amable» que sorprendió a su progenitor, señala el escrito del fiscal. Pese a ello, ambos se dirigieron desde la localidad vizcaína de Arrigorriaga, su lugar de residencia, hasta el caserío.

Trató de asfixiarle

Una vez arriba, la víctima se percató de que su hijo estaba «con la cara fuera de sí». Le empujó «con ánimo de acabar con su vida». El hombre pudo levantarse y huyó a la carrera por la A-624. Detrás corría tras él su hijo armado con un martillo.

El hombre paró un vehículo. «Atemorizado» se lanzó por la ventanilla para acceder a su interior». Pero su hijo le dio alcance y, tras tirarle de los pies, lo sacó del coche e intentó golpearlo en la cabeza con el martillo. El padre logró detener el golpe y se inició un forcejeo durante el cual el acusado trató de asfixiarle. También de «meterle la cabeza debajo de las ruedas» de un «camión de gran tonelaje que pasó a menos de un metro de ellos».

La disputa continuó hasta que el ocupante de uno de los vehículos que se detuvieron pidió al hijo que soltara el martillo y consiguió que le hiciera caso. El padre aprovechó ese momento para meterse en uno de los coches y abandonar el lugar para recibir asistencia médica. Tardó 134 días en poder hacer vida normal. Aparte de la reclusión en un centro psiquiátrico, la Fiscalía reclamará al procesado una indemnización de 191.000 euros.

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