El Gobierno vasco deja el grueso del plan contra las riadas en Vitoria para la próxima década

Inundaciones en Víllodas el pasado 12 de abril. /Rafa GutiérrezGráfico
Inundaciones en Víllodas el pasado 12 de abril. / Rafa Gutiérrez

La Agencia del Agua licitará la obra entre Gamarra y Abetxuko en julio y comparte con las instituciones locales la responsabilidad del retraso en el proyecto

MARÍA JOSÉ PÉREZ

El plan contra inundaciones apenas se ha cumplido en Álava. Firmado en 2012 entre la Agencia Vasca del Agua, URA, -dependiente del Gobierno autonómico- y el Ayuntamiento de Vitoria, preveía invertir 21,5 millones hasta 2020 para mejorar el cauce del Zadorra desde Eskalmendi hasta Gobeo. Pero en este tiempo apenas se ha invertido el 24% de lo previsto. Cuando el pasado mes de abril el Zadorra volvió a desbordarse y provocar inundaciones en distintos puntos del territorio, tanto el alcalde como el diputado general apremiaron a Lakua a retomar cuanto antes el plan. Ayer, el director general de URA, Ernesto Martínez de Cabredo, cogió el guante y confirmó en las Juntas Generales de Álava que la obra correspondiente al tramo entre Gamarra-Abetxuko -llamado fase 2 de las cuatro existentes- se licitará a mediados de año, concretamente en julio, como había avanzado EL CORREO. Pero también dio un toque de atención a las instituciones locales, que a su juicio también tienen pendientes algunos de compromisos que retrasan el plan. «El Ayuntamiento y la Diputación también deben hacer su trabajo», dijo, en referencia a que les compete a ellas tareas como la redacción de proyectos y la cesión de terrenos.

El director del ente del agua recordó que URA ha invertido 6,4 millones desde 2012 y aseguró que «en julio» se licitará la fase 2 del plan con un coste de unos dos millones de euros. El inicio de los trabajos se produciría «para mediados del otoño» y la ejecución estaría completada para finales de 2019. La redacción del proyecto fue realizada por el Ayuntamiento que, además, «debe poner a disposición los terrenos necesarios» para hacer las obras, indicó.

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El siguiente paso debería ser abordar la fase 4 (entre Crispijana y el puente de Gobeo), cuyo proyecto «es compromiso del Ayuntamiento», recordó Martínez de Cabredo, y todavía no está hecho. Esta etapa, admitió, no se acometerá en el corto plazo. Habrá que hacerlo en la próxima década. Y en cuanto a la fase 3 (entre los puentes de Gobeo y de Abetxuko), Martínez de Cabredo recordó también que «su ejecución no es compromiso de URA» sino que corresponde «al Ayuntamiento junto a otras instituciones como la Diputación», que debe construir un puente nuevo sobre el Zadorra que afectará a la la autovía de Altube. Esta fase, «necesaria para que funcione mejor la fase dos» tampoco tiene fecha prevista, reconoció. Respecto a la ejecución de las obras de defensa contra las inundaciones de los ríos Batán y Zapardiel tampoco se contempla su realización en el horizonte 2021.

Inundaciones pese a las obras

De cualquier forma, «las vegas en la ribera se van a seguir inundando a pesar de que se hagan las obras previstas», advirtió el director de URA. El objetivo de todas las actuaciones es «evitar daños importantes», también «reteniendo en los embalses la mayor parte del caudal que llegaba», explicó centrándose ya en la última gestión de los días más problemáticos entre el 9 y el 12 de abril. «La mancha de la inundación y el nivel del Zadorra hubieran sido mayores sin la efectiva laminación de la crecida lograda mediante la gestión de los embalses». Y recordó que «no es el desembalse el que inunda, es la cuenca no regulada», que en Nanclares, por ejemplo, llega al 56%.

«Impedir las inundaciones de forma total es imposible», aseguró Martínez de Cabredo, que afirmó que se ha producido en torno a las últimas anegaciones «un revuelo mayor realmente que los incidentes».

El director de URA defiende el consorcio único y público

El director general de URA, Ernesto Martínez de Cabredo, volvió a defender ayer en las Juntas Generales «un consorcio único, público», ya que la complejidad de la gestión del ciclo del agua aconseja «apostar por la profesionalización del servicio para garantizar la sostenibilidad técnica, económica y medioambiental». Un ente único permitiría «reducir la estructura de costes» y la unificación de las tarifas en el territorio además de la mejora del estado de los ríos. «Ojalá todos vean que el mejor camino es consorciarse», afirmó Martínez de Cabredo, que dijo que no se obligará a nadie a agruparse.

La gestión del ciclo del agua en Álava se ve dificultada por una doble dispersión, la poblacional y la gestión en pequeños entes. Dada la distribución territorial, el director de URA afirmó que «la sostenibilidad del modelo requerirá la integración de Vitoria y del resto del territorio en un único ente».

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