Foronda pone a punto las instalaciones del PIF a la espera del permiso de la UE

Vitoria estrena el ‘pasillo’ directo a Colonia. /Rafa Gutiérrez
Vitoria estrena el ‘pasillo’ directo a Colonia. / Rafa Gutiérrez

Pequeños trabajos de reforma preceden a la autorización que el Gobierno central ha requerido ya a Bruselas

Salvador Arroyo
SALVADOR ARROYO

El procedimiento administrativo para que Foronda vuelva a abrir la puerta a los perecederos de origen animal llegados de países ajenos a la UE se ultima ya en Bruselas. El Gobierno central ha cursado formalmente la petición para restablecer el Puesto de Inspección Fronterizo (PIF) que permitirá la importación de pescado y animales vivos; una línea de negocio que se truncó en mayo de 2013 y que se recuperará en las próximas semanas, cuando llegue el dictamen favorable de las instituciones europeas. Sin fecha aún para que se reúna la comisión encargada de la regulación de este tipo de servicios alimentarios y veterinarios -que simplemente ha de validar la solicitud del país miembro-, en Vitoria se dan pasos para preparar al aeropuerto.

Técnicos del Ministerio de Sanidad lo visitaron recientemente para emitir un informe de situación de las infraestructuras vinculadas con el nuevo tránsito de productos de consumo humano. Dicho informe se aportó como documentación de apoyo a la petición del Estado, pero también ha servido de guía para comenzar a ejecutar una serie de trabajos menores, de puesta a punto, que van a permitir que el recinto habilitado en Foronda pueda comenzar a trabajar «al día siguiente» del ‘ok’ de Bruselas, según confirmaron desde la Delegación del Gobierno en el País vasco.

«Pequeñas obras de mantenimiento» -reparar alguna grieta, mejoras en los sistemas de refrigeración y electricidad, etcétera- que se requieren después de cuatro años en los que las instalaciones no han tenido actividad como consecuencia de la «suspensión temporal reversible» del PIF.

Plantilla preparada

El personal inspector y administrativo tampoco dilatará la apertura. Será de la propia área de Sanidad del País Vasco la que cubrirá «sin problemas» las necesidades de la primera fase. De hecho, según la previsión del Gobierno, «solamente en caso de incremento grande de la carga se requeriría la cobertura de uno de los cinco puestos de veterinario que había en este PIF antes de la suspensión».

Los inspectores de Sanidad también han visitado las instalaciones de Decoexsa, la empresa de logística y transitarios que quiere estrenar el PIF con la importación de pescado de los caladeros del norte de África. José María Navajas, responsable de la mercantil que lleva tres décadas operando desde Vitoria, tiene todo preparado para abrir el pasillo que permitirá la llegada de un mínimo de mil kilos diarios de pescado de lunes a jueves y un máximo que rondaría los 4.000 sirviéndose de la bodega del avión de DHL que conecta Vitoria y Tánger. «La verdad es que nos urge el PIF. Pensábamos que iba a ser un hecho ya en octubre porque nos encontramos ahora mismo en temporada alta. Pero seguimos a la espera», lamentó.

Algunos de los clientes contactados por Decoexsa ya estarían adquiriendo el producto a través de otras infraestructuras de entrada del Estado. «Lo que no podemos es parar el mercado. Luego intentaremos que esas operaciones se desvíen hacia Vitoria», explica Navajas, que plantea abiertamente que «no entendemos que el PIF esté tardando tanto, teniendo en cuenta que se trata de levantar la suspensión de un servicio que ya existía».

Decoexsa, que partía en su proyecto con un listado de cinco importadores -la mayoría de Euskadi-, intensificó sus contactos en la segunda semana de octubre con motivo de la celebración en Vigo de una feria de empresarios del sector. «Todo el tiempo que pasa se va perdiendo mercado; luego llegarán las prisas para recuperarlo», apostilla el responsable de Decoexsa.

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