La Escuela Flamenca en todo su esplendor

Un visitante observa uno de los cuadros de la exposición./Blanca Castillo
Un visitante observa uno de los cuadros de la exposición. / Blanca Castillo

La colección privada del alemán Hans Rudolf Gerstenmaier recala en la sala Fundación Vital con 70 obras de Rubens o Van Dyck, entre otros

SARA LÓPEZ DE PARIZA

Después de exponerse en París, México o Santiago de Chile, la colección privada del alemán Hans Rudolf Gerstenmaier recala en Vitoria de la mano de Fundación Vital. La sala de la calle Postas acoge hasta el 17 de junio «De Rubens a Van Dyck. La pintura flamenca en la Colección Gerstenmaier», una muestra de setenta obras entre óleos y grabados que recorre uno de los ciclos más sobresalientes de la historia del arte europeo. A través de artistas de la talla de Rubens, Van Dyck, Goltzius, Brueghel El Viejo, Martin de Vos o Verbruggen, el público tendrá la oportunidad de hacer un recorrido por la pintura de los siglos XV al XVIII.

Esta exposición, que ha sido posible gracias a la «generosidad» del coleccionista, incluye piezas que en su momento cautivaron a los amantes del arte de toda Europa por el realismo de los detalles y por el lustre de sus superficies gracias a una novedosa forma de utilizar la pintura al óleo. La calidad artística de las piezas convierte la muestra en una de las más importantes que ha acogido la sala Fundación Vital en los últimos tiempos, un «honor» que la directora de la entidad, Josune Albizu, quiso agradecer durante la presentación.

Gerstenmaier, un apasionado del arte instalado en España desde hace décadas, comenzó a coleccionar hace treinta años priorizando su gusto personal por encima de otras consideraciones. Con el paso del tiempo, su colección de la Escuela Flamenca se ha convertido una de las más completas de su género. Él mismo celebraba ayer que sus pinturas se pueden observar ahora en la capital alavesa, en un espacio que calificó como de los mejores en los que se han expuesto debido a la iluminación y el diseño expositivo, un trabajo de Fernando Martínez de Viñaspre.

«Es una exposición excepcional. Tener todo esto aquí es un privilegio, algo muy especial, e invito a todos los visitantes a que gocen de ello», apuntaba un emocionado Gerstenmaier en un perfecto castellano. El empresario alemán ha adquirido la mayoría de sus obras en casas de subastas, galerías y anticuarios, algo que le ha permitido recuperar piezas amenazadas con caer en el olvido y también otras que de otra manera hubieran salido de nuestro país.

Entre todas las obras que ahora ocupan el espacio de la calle Postas destaca la «Virgen de Cumberland« de Pedro Pablo Rubens, que brilla en un lugar destacado. En este óleo, María mira al niño con dulzura atenta a sus primeros intentos de caminar, en él se puede apreciar la impecable técnica flamenca que conforma el arte de Rubens. María Toral, comisaria de la muestra junto a Marisa Oropesa, destaca también «Alegoría del Verano» de Juan Van der Hamen y León en el que una mujer sentada junto a un árbol observa un papagayo mientras un mono se agarra a sus ropajes.

Además del arte religioso, las flores ocupan un lugar privilegiado en esta compilación. Tiene su explicación. Según narró Gerstenmaier, «cuando tenía 16 años me preguntaron en Alemania qué quería hacer con mi vida y dije que me encantaría ser jardinero. Me apasionan el campo y las flores». De ahí su afán por coleccionar obras entre las que destacan las de Gaspar Pedro Verbruggen el Viejo y Gaspar Pedro Verbruggen II, un tipo de pintura que comenzó a cotizarse a precios muy altos al ser de los más deseados por los nobles para decorar sus oscuras estancias.

Por otra parte, en la exposición se pueden ver una cuidada selección de grabados que demuestra que los flamencos eran unos grandes maestros en el dominio de esta técnica. Las estampas que se exhiben muestran «una gran habilidad con el buril, así como una calidad de impresión excelente». Destaca la serie «Iconografía de hombres ilustres» de Anton Van Dyck realizada con el objetivo de lograr un reconocimiento social para los hombres insignes que le rodearon, desde artistas a literatos pasando por estadistas o eruditos. También se expone una pareja de grabados de Rubens en los que el maestro retrató a Felipe IV e Isabel de Borbón durante una de sus estancias en España.

En este recorrido didáctico por la Escuela Flamenca, los visitantes podrán descubrir además la pintura de animales y los bodegones, otros géneros de gran importancia para los artistas de Flandes. Entre los bodegones se distinguen aquellos en los que tan solo se busca reproducir una pequeña porción de la naturaleza y otros que esconden un significado alegórico y místico.

Por último, se ha reservado un espacio para la mitología y los paisajes, en los que destacan el juego de luces y sombras, con la penumbra ocupando el primer plano y la luz del atardecer apreciable en el fondo de las escenas. «De Rubens a Van Dyck. Muestras todas del esplendor de la Escuela Flamenca que se podrá visitar hasta el 17 de junio en Vitoria.

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