Diez detalles que quizá desconozcas de Olárizu

Dos mujeres observan un árbol recién plantado en el Arboreto de Olárizu. /Jesús Andrade
Dos mujeres observan un árbol recién plantado en el Arboreto de Olárizu. / Jesús Andrade

El entorno de la Casa de la Dehesa alberga un buen número de curiosidades que hacen indispensable una visita más allá del día de la tradicional romería

SERGIO CARRACEDO

Un año más, llega la tradicional romería de Olárizu, que se celebra este lunes, el primero después de la Virgen de septiembre. Antes de que las campas y el cerro se llenen de romeros dispuestos a pasar el día entre juegos, gastronomía y naturaleza, el Ayuntamiento de Vitoria ha organizado para este domingo una visita guiada en bicicleta por el Jardín Botánico.

A través de su Centro de Estudios Ambientales (CEA), el Consistorio propone una ruta, de dos horas de duración, en la que «realizar una especie de viaje por Europa recorriendo sobre dos ruedas y a pedales sus bosques e identificando las principales especies de árboles del continente». Al margen de esta actividad, que tiene un coste de 4 euros por persona, cualquiera tiene la posibilidad de acercarse a la zona y disfrutar de los muchos atractivos que atesora.

En este área relativamente pequeña se puede respirar naturaleza, biodiversidad y hasta historia medieval y antigua, ya que Olárizu cuenta con un buen número de curiosidades que hacen indispensable una visita más allá del día de la popular romería.

Diez cosas que quizá desconozcas de Olárizu

  • 1

Una tradición desde 1590. La tradicional romería con la subida al Alto de Olárizu está documentada por primera vez a mediados del siglo XIX. Sin embargo, uno de los actos del día, la visita anual de la Corporación a los mojones que delimitan el término municipal, con el alcalde a la cabeza, aparece ya registrado a partir de 1590. Por aquel entonces, la fecha de celebración variaba de un año a otro, aunque siempre se realizaba entre agosto y octubre. A partir de 1847 se establece la fecha actual, es decir, el lunes siguiente a la Virgen de Septiembre. Hasta 1966 este recorrido se realizaba a caballo, incluida una vuelta a la ciudad que se realizaba tras finalizar la romería.

  • 2

Olárizu debe su nombre a una aldea medieval desaparecida. El término de Olárizu se debe a una antigua aldea que había en la zona y que se despobló en el siglo XIV. Sus terrenos pasaron a la ciudad de Vitoria. Dicha aldea se documenta ya en el siglo XI con el nombre de 'Hollarruizi' y en el siglo XIII como 'Hollarruizu'. Posteriormente, ya en el siglo XIX, aparece registrada como 'Olharizu'. Hasta principios del siglo XIX aún estaba en pie la ermita de Santa María de Olárizu, parroquia de la aldea medieval, en las inmediaciones de Puente Alto.

  • 3

El Arboreto cuenta con 523 especies de los Bosques de Europa. Junto a la Casa de la Dehesa se encuentra este espacio de 30 hectáreas que recoge 523 especies de las 5 grandes zonas climáticas del continente, a excepción de la tundra. En él, se pueden encontrar especies de lugares tan diferentes como la costa griega o el norte de la Península Escandinava.

  • 4

Servicio de alquiler de bicicletas. Desde junio de 2017 es posible alquilar una bici en la Casa de la Dehesa con la que recorrer el Jardín Botánico de Olárizu, el Anillo Verde o las Vías verdes del entorno.

  • 5

El castro de la Edad del Hierro. En la ladera sureste del cerro de Olárizu pueden observarse una serie de aterrazamientos artificiales, cuya función era la de asentar las viviendas y facilitar la defensa del castro de Kutzemendi, también denominado castro de Olárizu. Este asentamiento fue uno de los primeros poblados que se descubrieron en Álava y varios investigadores lo han estudiado, aunque el primero fue José Miguel de Barandiaran en 1926. Este poblado fortificado forma parte del Registro de Bienes Culturales Calificados del País Vasco y ha sido declarado Conjunto Monumental.

  • 6

El edificio civil más antiguo de la zona es la Casa de la Dehesa. Su origen se remonta al año 1727, cuando el Ayuntamiento de Vitoria decide construir un establo donde recoger los ganados que abastecían las carnicerías de la ciudad, en la dehesa de Olárizu, lugar donde tradicionalmente pastaba el ganado comunal de la zona. Este edificio reemplazó a una pequeña casa donde se recogía el ganado, que fue devastada por un incendio. Los trabajos de construcción se adjudicaron a Domingo de Berrícano y a Nicolás de Izarra que construyeron las cuadras, las dependencias para el almacenamiento de la paja y el grano y vivienda para el pastor. Tras perder su uso tradicional, la Casa de la Dehesa se utilizó como almacén, hasta que su estado comenzó a ser ruinoso. En 1987, el Ayuntamiento inicia los trabajos de restauración y en 1995 se convierte en la sede del Centro de Estudios Ambientales.

  • 7

El Lago de Olárizu. Se trata de un lago artificial, que cuenta con colecciones de plantas ligadas a los hábitats acuáticos de toda Europa. La creación de esta lámina de agua y la plantación de sus colecciones se llevó a cabo durante el verano y el otoño de 2011.

  • 8

El Mirador de Olárizu. No es el cerro de Kutzemendi, sino que se trata de una pequeña atalaya cercana al lago desde la que se puede contemplar gran parte del Jardín Botánico y su entorno. En ella se ha recreado la vegetación propia de los cerros alaveses y los roquedos calizos.

  • 9

El Jardín de las Plantas Útiles y Amenazadas. En 2012 se pone en marcha este espacio que reflejará la evolución histórica de la relación plantas-humanidad, albergando colecciones dedicadas a la etnobotánica y colecciones dedicadas a la flora amenazada, rara, endémica y singular del País Vasco.

  • 10

Olárizu cuenta con un banco de Germoplasma Vegetal. Constituido en 2010, este centro es una pieza clave en la conservación de la biodiversidad vegetal e investigación (biología reproductiva, germinación y métodos de producción vegetal, entre otros), que va más allá de la investigación y de los estudios botánicos clásicos que ya se realizan en el Jardín Botánico. Este banco de germoplasma vegetal colecciona material vegetal vivo que mantiene su capacidad reproductiva durante largos períodos de tiempo, en forma de semillas, esporas, esquejes, tejidos u otras partes de la planta, conservado en condiciones de baja temperatura y humedad, de forma que en el futuro pueda utilizarse para su reproducción mediante diferentes técnicas.

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