Detienen en Zaragoza al atracador que se llevó 30.000 euros del BBVA de Abendaño

Ertzainas y empleados de la sucursal el día del robo. /Jesús Andrade
Ertzainas y empleados de la sucursal el día del robo. / Jesús Andrade

El ADN dejado en un billete por este «ladrón profesional» lleva a la Ertzaintza hasta Aragón, donde la Policía Nacional ejecuta el arresto

DAVID GONZÁLEZ

El presunto atracador que salió con unos 30.000 euros de la sucursal del BBVA en la calle Abendaño, hace ahora siete meses, se escondía en Zaragoza. Mejor dicho, en la capital maña encarna una vida anónima y, sobre el papel, del todo legal. Hasta allí se trasladaron ayer efectivos del Sicta, una unidad de la Ertzaintza especializada en delincuencia organizada.

Culminaban así intrincadas pesquisas, en las que la grabación de las cámaras de seguridad dio las primeras pistas. Aunque fue un billete tocado por este supuesto «ladrón profesional» el que desbloqueó una investigación digna de un thriller.

Según ha sabido este periódico, el presunto atracador fue detenido ayer por miembros de la Policía Nacional, en un operativo ordenado por el Juzgado de Instrucción número 4 y que contó con varios ertzainas como observadores. Y es que las competencias de este cuerpo autonómico se acaban al llegar al río Ebro.

Al cierre de esta edición, el sospechoso permanecía en dependencias policiales mañas. En las próximas horas podría ser trasladado hasta el Palacio de Justicia de la Avenida de Gasteiz, donde le interrogarían por los hechos ocurridos el 8 de mayo. Aquel lunes, hacia las 14.15 horas, este sujeto -de nacionalidad española- supuestamente entró caracterizado a la oficina bancaria enclavada en la esquina de la calle Abendaño con Pintor Pablo Uranga.

Cubría su cara con una barba falsa y gafas de pega. A punta de pistola amedrentó a los tres empleados que había en el interior, quienes se disponían a echar el cierre. Les ató con bridas, trasteó por el mostrador y cajones en busca de cuantos billetes pudo quedarse, manipuló el cajero antes de irse... Pero también dejó pequeños restos de sangre al cortarse él mismo durante su ‘inspección’.

Varias identidades

«Por cómo actuó no era la primera vez que robaba en un banco», señalaron entonces a EL CORREO fuentes policiales. La evidencia clave de sus sospechas se escondía en un billete de curso legal que olvidó llevarse. En su superficie, expertos de la Policía autonómica detectaron restos biológicos del atracador. Poco a poco, la información aportada por los laboratorios empezó a cotejarse con otros cuerpos que sí operan en todo España. Hubo una coincidencia. Un varón señalado como «ladrón profesional».

Tras semanas de investigación, este sujeto -que posee varias identidades- fue situado en Zaragoza. Con la evidencia del ADN y su localización, el Juzgado de Instrucción 4 dio el beneplácito a una operación conjunta, consumada ayer.

El botín de 30.000 euros es el segundo más cuantioso en Álava durante este año que agoniza. El tope se registró en enero en la oficina de Kutxabank en Pobes. Se llevaron alrededor de 37.000 euros.

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