Detienen dos noches seguidas a un menor por asaltar hasta cinco tiendas

«Ha destrozado la puerta para llevarse 160 euros», dice una de las víctimas del chico, interceptado ambas veces por agentes de la Policía Local

DAVID GONZÁLEZ

Abdullah Shaheen, frutero de la calle Domingo Beltrán, personificaba ayer la impotencia ante el ataque sufrido en su comercio. «Es la cuarta vez que nos entran desde julio. Pensaba que esto sólo pasaba en mi país, Pakistán, no aquí». Un panel de conglomerado en su puerta ocultaba el estropicio presuntamente causado por el asaltante, un chico menor de edad. «La ha destrozado para llevarse 160 euros».

Al adolescente, que está bajo tutela pública, le acusan de asaltar esta tienda y un cercano centro de belleza la madrugada de ayer. 24 horas antes supuestamente usó idéntica técnica -la rotura del cristal del escaparate- en tres negocios más del centro. En ambas ocasiones, efectivos de la Policía Local le atraparon. «Debido a su condición de menor y dependiente de la administración foral, se le puso a disposición de sus tutores legales», indican fuentes de la plantilla de la Guardia urbana.

En todos los asaltos, los daños materiales superaron el botín logrado. Ampliamente. Pero sus actuaciones también dejaron otras consecuencias. «Hemos venido a Vitoria a trabajar, y encontrarte con esta sorpresa es muy duro. Así es muy difícil salir adelante. No saben el perjuicio que hacen», se quejaba con amargor Abdullah.

Y es que las acciones de este chaval dejaron un halo de indignación entre sus víctimas. María José, a cargo de un centro estético en Domingo Beltrán, tuvo que cubrir su escaparate con dos paneles de más de dos metros de alto. «Llevamos en pie desde antes de las dos de la mañana gracias a este muchacho. Ya nos robaron hace justo un año. Nos estamos planteando seriamente cambiarnos a una zona más segura».

La madrugada de ayer, agentes locales pillaron al chaval en un banco ubicado a escasos metros de este local. «Me han contado que llevaba en una bolsa lo que nos robó, la tiró al suelo cuando les vio llegar y les recibió al grito de ‘¿es ilegal estar sentado?’», lamentó María José.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos