El antes y después de Sarajevo, en Montehermoso

Una de las imágenes tomadas por Sánchez durante el conflicto./Gervasio Sánchez
Una de las imágenes tomadas por Sánchez durante el conflicto. / Gervasio Sánchez

Las fotografías de Gervasio Sánchez en la guerra de Bosnia se pueden ver hasta el 11 de febrero en el centro cultural vitoriano

RAMÓN ALBERTUS

«Allí aprendí que la guerra no se puede contar. El horror es inimaginable para quien no lo ha vivido». Esas palabras son la aproximación a la guerra que se leen en la semblanza de la exposición del fotógrafo Gervasio Sánchez. ‘Sarajevo, Guerra y Paz’ que se puede ver desde este martes y hasta el próximo 11 de febrero en el Depósito de Aguas del palacio de Montehermoso. Además, el propio autor dará una conferencia el próximo 8 de febrero (a las 19.00 horas) en la sala Ortuño del propio centro cultural que lleva por título ‘Los ojos de la guerra’.

La muestra de Gervasio Sánchez sigue el rastro de la masacre bosnia con 50 imágenes del transcurso de la guerra que él mismo tomó –entre 1992 y 1994– y las que hizo 20 años más tarde en el mismo lugar, ya en tiempos de paz. Estas fotografías del durante y después de la guerra reflexionan sobre las consecuencias de cualquier conflicto armado. ¿Qué pasa tras los últimos disparos, cuando las campanas de guerra dejan de doblar? En la selección –que juega con el blanco y negro y la fotografía en color– hay marcas de proyectiles en las paredes que parecen imborrables; se ve a un hombre que fuma sin prestar atención al joven asesinado que está a su lado y también hay puentes destruidos por los bombardeos que pasado el tiempo vuelven a conectar dos orillas.

Varias de las imágenes que integran la muestra. / Gervasio Sánchez

Los retratos brillan por su contraste en esta exposición, organizada por el servicio de Cooperación al Desarrollo junto Euskal Fondoa con motivo del 25 aniversario del inicio de la guerra en Bosnia. «250.000 bosnios fueron asesinados o desaparecidos, de los que 16.000 eran menores de edad», continúa la leyenda de esta colección fotográfica. «Sólo en Sarajevo murieron 1.601 niños. Hay más de 25.000 menores huérfanos de padre o madre en todo el país».

Además, la exposición va camino de convertirse en una muestra itinerante debido a su éxito. La selección que pertenece a una de las coberturas más conocidas de Gervasio Sánchez ya se expuso el pasado abril en la sede de la Sociedad Fotográfica de Gipuzkoa y un mes más tarde en el patio del Ayuntamiento de Eibar.

No es la primera vez que su obra cuelga de las paredes del Depósito de Aguas en el centro cultural vitoriano, donde hace cinco años se expuso ‘Desaparecidos’, una serie donde también se acercaba a otro de los dramas de la guerra.

Dignificar a las víctimas

La trayectoria fotoperiodística de Gervasio Sánchez comenzó en 1984. Fue entonces cuando permaneció durante 81 días en Centroamérica, en Guatemala. Su primer premio periodístico se lo concedió la Asociación de la Prensa de Aragón en 1994. Desde entonces, su labor no ha dejado de ser reconocida –trabajando por medio mundo, desde Colombia a Sierra Leona–, incluso con el prestigioso Premio Nacional de Fotografía de 2009 en el que se destacaba su trabajo por «dignificar a las víctimas».

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