Denuncian el ataque de un mastín a una niña de 11 años en Vitoria

La niña necesitó cinco puntos de sutura tras el mordisco./
La niña necesitó cinco puntos de sutura tras el mordisco.

«Ata tú a tus hijos», espetó la dueña del perro después de que el animal le propinase un mordisco a la menor, que necesitó cinco puntos de sutura

Ander Carazo
ANDER CARAZO

Ya han pasado casi dos semanas, pero la hija de Juan aún se niega a salir a la calle. No consigue borrar de su memoria cómo un mastín le mordió de manera violenta y le derribó cuando ella estaba jugando con su hermano en un patio interior de la zona de Mariturri, en Vitoria.Los dientes del perro provocaron una contundente herida que necesitó de cinco puntos de sutura en la zona media del muslo izquierdo y que está tardando en curarse. Pero lo que más le duele a su familia es la actitud de la dueña del animal, que «ni siquiera nos ha comunicado si está vacunado o no» el can.

Mientras la pequeña estaba con su hermano, una mujer entró al anochecer con dos perros -uno iba atado y el otro, no- en el patio, ambos con características de la raza mastín. «Repentinamente, el perro suelto se abalanzó sobre la hija de la compareciente tirándola al suelo», se lee en la denuncia presentada ante la Policía Local de Vitoria a la que ha tenido acceso EL CORREO.

En vez de intentar frenar el ataque, según el escrito que fue enviado al Juzgado de Guardia de la capital alavesa, la dueña de los canes exclamó: «Dile a la niña que no grite». Ante la sorpresa por estas palabras, la madre de la pequeña atacada le reprochó que no llevara a sus perros atados. «No seas ridícula, ata tú a tus hijos», le respondió la propietaria de los animales antes de abandonar el lugar sin mostrar interés por las evidentes heridas que había sufrido la niña de 11 años.

Porque, además del mordisco, la menor sufrió arañazos en la espalda y erosiones en las rodillas, como muestra el parte del hospital Txagorritxu.

«Manga ancha»

El padre de la víctima muestra nerviosismo e indignación cada vez que habla sobre esta horrible escena. Más allá del ataque que sufrió su hija, cree que existe en Vitoria «manga ancha con aquellos que llevan a sus mascotas sueltas por la calle y estos, a su vez, muestran poco respeto por las personas que tienen miedo a estos animales».

«Vemos que la herida no sutura, sigue prácticamente igual que el primer día, aunque se ha rebajado el moretón. Mientras tanto, la niña sigue teniendo mucho miedo y no es capaz de salir a la calle sin que le insistamos por miedo a encontrarse otra vez con el animal», afirma.

Juan censura el comportamiento de la dueña de los dos mastines y cómo en ningún momento se ha interesado por el estado de la niña, «cuando desde un primer momento era evidente que tenía una profunda herida», comenta en una conversación telefónica con este periódico.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos