La defensa del asesino de Alicia alegará «enajenación» para intentar eludir la cárcel

Transeúntes observan el mirador desde el que Daniel M. presuntamente lanzó a la pequeña Alicia. /Igor Aizpuru
Transeúntes observan el mirador desde el que Daniel M. presuntamente lanzó a la pequeña Alicia. / Igor Aizpuru

El tercer abogado que se hace cargo del acusado, asume el «asesinato» del bebé de 17 meses, pero pedirá su internamiento «en un psiquiátrico»

DAVID GONZÁLEZ

Al viandante le resulta complicado no elevar la vista hasta ese primer piso de la calle Libertad. Y eso que hace tiempo que su mirador blanco fue reparado. Ya no queda ni rastro de las manchas de sangre ni, por supuesto, de los cristales rotos. También desapareció el altar improvisado de velas y peluches a sus pies, emotiva prueba de solidaridad ciudadana. Ahí arriba, un profesor de saxofón, eventual de la banda municipal, arrojó al vacío a la pequeña Alicia, un bebé de sólo 17 meses, se desconoce aún por qué oscuros motivos.

A punto estuvo de lograrlo con su madre, Gabriela, una joven burgalesa de origen brasileño con la que acababa de iniciar una relación íntima tras conocerla en una red social. La chica se defendió con uñas y dientes. Hasta acertó a clavarle un trozo de cristal cerca del cuello. Ganó unos segundos preciosos. Lo suficiente para huir del piso y ser rescatada, ya en el portal, por ertzainas que acudieron tras las llamadas de alerta de vecinos de la zona.

El crimen ocurrió la madrugada del 25 de enero de 2016 y, en cuatro meses, el próximo martes 4 de septiembre, tendrá lugar el juicio, con jurado popular. La Fiscalía de Álava, liderada por Josu Izaguirre, solicitará una condena de prisión permanente revisable para el único acusado, Daniel M., de 30 años en el momento de los hechos, como autor de delito de asesinato con alevosía a una persona menor de 16 años y de otro de homicidio en grado de tentativa.

Daniel espera esa fecha en la prisión palentina de Dueñas, donde le trasladaron tras pasar antes por Zaballa y Valladolid. Hace poco más de un mes que cambió de abogado. Tras la vitoriana Laura García Ricobaraza, por el turno de oficio, y la sevillana Rosa Parra, la familia se ha decantado por Martín Martínez Guevara, con despacho en Barcelona. Este letrado, con amplia experiencia, no discute que se trató de un asesinato, pero sí las condiciones mentales del único encausado.

«Pediremos la eximente completa, no sólo como estrategia sino basado en los informes médicos de los médicos que intervinieron», señala a EL CORREO vía telefónica. Cita una «enajenación por una patología que es un brote psicótico o esquizofrenia, que lo tendrán que determinar el día del juicio». En octubre de 2016, Daniel ya fue sometido en el Palacio de Justicia a un profundo estudio psicológico.

25 años, como mínimo

«Hay indicios suficientes como para determinar que en el momento concreto del hecho, Daniel no comprendía porque estaban anuladas sus facultades completamente. Está enfermo», alega su nuevo letrado, que buscará que le sustituyan la pena de cárcel, que iría de 25 a 35 años a la sombra en casa de ser declarado responsable, «por un internamiento en un centro psiquiátrico cerrado».

En su declaración, Gabriela, que a través de este periódico pidió la prisión permanente revisable para el asesino de su hija, ya dijo que el comportamiento del procesado cambió totalmente cuando entraron en la casa de la calle Libertad. Venían de estar juntos el fin de semana y, tras recoger a la pequeña, él le invitó a subir a Vitoria.

En su declaración de mayo de 2016, este hombre aseguró que vio «al diablo en la mirada» de la pequeña Alicia. También manifestó que hacía «seis meses» que oía «voces» y «veía al diablo». Aún así, jamás acudió al médico en busca de ayuda. Si lo hizo, en varias ocasiones, por cuestiones menores como unas náuseas.

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