Las consultas por gripe se duplican en Álava y el virus ataca sobre todo a niños de 0 a 4 años

Las consultas por gripe se duplican en Álava y el virus ataca sobre todo a niños de 0 a 4 años

Euskadi alcanza los 360 casos por 100.00 habitantes, 85 personas han ingresado graves y 14 han fallecido

ROSA CANCHO

La gripe es epidemia en Álava y con tendencia al alza. Sólo en la última semana, la red de médicos vigía de los centros de salud del territorio histórico ha registrado el doble de consultas por cuadros de gripe. En Vitoria, han notificado 223 casos por 100.000 habitantes y en Rioja Alavesa van con unos días de retraso y tienen 120, aunque ellos también duplican tasas. Si se contabilizan las personas que no visitan al médico y las que erróneamente acuden a las urgencias, Euskadi en conjunto ha llegado a los 360 casos por 100.000 habitantes, según informó ayer Osakidetza. El pasado año se superaron los 417 casos, así que todo indica que el virus aún se cobrará nuevas víctimas.

La cepa de la gripe que predomina este año -ocho de cada diez casos- es la B y son los menores de 0 a 4 años los más afectados. Hay un pequeño de estas edades con la enfermedad por cada dos mayores. Sin embargo, no son los menores los que peor llevan la convalecencia. Los hospitales han preparado camas para 292 personas que han tenido que ingresar por complicaciones. De ellas, 85 en estado grave. Y de ellos, 14 no ha podido superarlo y han fallecido. La edad media de los pacientes hospitalizados con carácter grave oscila entre los 65 y 70 años. El 58,8% son mujeres. Ocho de cada diez tiene factores de riesgo como enfermedades cardiovasculares o pulmonares que hacen que se incrementen los riesgos de complicaciones. Se da la circunstancia de que son personas que entran dentro del grupo de las vacunables, pero en el 57% los casos no se había inmunizado contra la influenza.

Los portavoces de Osakidetza reiteraron ayer que los centros de salud y hospitales han activado el plan de contingencia gripal que supone refuerzos de personal y medios materiales ante el incremento de la demanda asistencial. Al mismo tiempo hicieron un llamamiento a la población para hacer un uso responsable de los recursos sanitarios y evitar colapsar las urgencias.

No saturar las urgencias

Esto implica, indican, «valorar, en función de la sintomatología, qué servicio sanitario resulta más adecuado para cada caso: médico de familia, puntos de atención continuada o en última instancia, en caso de complicaciones graves, las urgencias hospitalarias». «De este modo, se evitarán las esperas innecesarios para recibir atención y al mismo tiempo se contribuye a no saturar el sistema hospitalario», concluyen.

Si alguien nota los síntomas, debe permanecer en el hogar y no acudir al trabajo, la escuela o lugares concurridos al menos hasta 24 horas después de que la fiebre haya desaparecido sin medicamentos que la bajen. Debe mantenerse a la mayor distancia posible (mínimo un metro) de quienes no presenten síntomas y al toser o estornudar debe cubrir bien la boca y la nariz con el codo o con un pañuelo desechable. Se deben lavar la manos a menudo con agua y jabón y siempre después de toser, estornudar y sonarse. Se ha de renovar el aire del recinto donde se encuentre abriendo las ventanas con frecuencia.

Se pueden tomar analgésicos o antitérmicos para el dolor de cabeza o la fiebre, pero nunca antibióticos sin consejo médico.

¿Cuándo solicitar atención médica?

En el caso de niños de corta edad, si se observa respiración rápida o dificultad para respirar o erupciones en la piel. Si se ve que los síntomas de la gripe mejoran al principio, pero luego vuelven a aparecer y no quieren comer o no tienen ganas de nada (jugar, moverse).

Las personas adultas deben consultar si notan dificultad para respirar, dolor o presión en el pecho o abdomen, mareo persistente o estado de confusión. Cuando la fiebre supere los 38º durante cuatro días y siempre que se trate de embarazadas o se tenga enfermedad cardiovascular o pulmonar crónica (excluida la hipertensión), diabetes mellitus tipo I y tipo II con tratamiento farmacológico, insuficiencia renal o hepática moderada-grave, hemoglobinopatías y anemias moderadas-graves.

Las claves

Casos graves
Personas entre 65 y 70 años y factores de riesgo como enfermedades cardiovasculares
Qué hacer
Quedarse en casa. Osakidetza recuerda que la mejor forma de afrontar una gripe cuando se es una persona sana es el reposo durante unos días en casa, beber abundantes líquidos y tomar antitérmicos.
Consejo telefónico.
Si tiene dudas, consultar su caso con un especialista. Los números son 900 20 30 20 o 945 20 30 20.
Si persiste la fiebre.
Se debe consultar con el médico de familia o acudir a los puntos de atención continuada (PAC). Sólo en caso de complicaciones más graves que pudieran darse al padecer otras enfermedades, se recomienda acudir a las urgencias .
Taparse al toser y lavarse las manos.
El virus de la influenza se transmite con mucha facilidad y se recomienda protegerse frente a la tos y el estornudo, lavarse frecuentemente las manos y utilizar pañuelos desechables.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos