«Tenemos proyectos que pueden hacer de Euskadi un lugar clave para la robótica»

Víctor Mayoral, en las instalaciones de Erle Robotics en Vitoria. / Blanca Castillo

El vitoriano Víctor Mayoral Vílches, cofundador de Erle Robotics, ha sido nominado a un prestigioso premio para emprendedores jóvenes

URTXI LEZAMIZ y LAURA ALZOLA

El responsable de Erle Robotics ‘startup’ alavesa, Víctor Mayoral Vilches (Vitoria, 1989), a su vez director de tecnología de su grupo matriz, la suiza Acutronic Robotics –que adquirió a la firma vitoriana en 2016–, ha sido nominado como uno de los 10 candidatos españoles a los premios europeos ‘Innovators Under 35’, considerados como los ‘oscar’ de la innovación y la tecnología. Los premios, otorgados por la prestigiosa revista MIT Technology Review, se fallarán en septiembre en París. En la historia de estos galardones, es la primera vez que se nomina en España a un profesional de la robótica.

– ¿Cómo y cuándo supo que había sido nominado?

– Hace una semana recibí un correo electrónico de MIT Review en el que me informaban de que estaba entre los diez finalistas representando a España. Fue una muy grata sorpresa, porque normalmente la gente nominada para este tipo de premios suele tener una edad más cercana a los 35 años y también porque un reconocimiento así es un gran cumplido, después de tanto esfuerzo desarrollando proyectos en equipo. Cuando me enteré, estaba en mitad del mar en un barco en Ibiza con mis amigos, disfrutando de las primeras vacaciones en mucho tiempo.

– ¿Sabe quién le propuso para el premio?

– Hasta donde sé, te puede nominar casi cualquiera. Creo que inicialmente fueron mis socios suizos. No obstante, varias personas me han escrito diciendo que este año me querían proponer, así que no sé quién fue él o la impulsora principal de mi candidatura.

– Fue nominado por impulsar y liderar el desarrollo del Hardware Robot Operating System (HROS). ¿En qué consiste este proyecto?

– Es el sistema operativo de hardware para robots: una infraestructura de software y de hardware para crear componentes para robots que sean reutilizables. Es decir, desde brazos completos, hasta sensores que puedan ser intercambiados entre diferentes tipos de robots. Queremos crear algo así como el ‘Lego’ de la robótica.

– El jurado entiende que el proyecto ‘busca revolucionar la robótica’. ¿Es así?

– Lo que buscamos mi equipo y yo desde hace mucho tiempo es tener un impacto relevante en este área. La razón principal es que la mayoría de los robots que se construyen a día de hoy son como cajas negras, inmensamente complicados, construidos por todo un equipo multidisciplinar de ingenieros e ingenieras. Esto hace que la reparación, la modificación e incluso la reutilización de estos robots para diferentes tipos de aplicaciones sea tremendamente difícil. Con ‘HROS’ lo que pretendemos es que cada uno de los robots sea compuesto por componentes modulares que puedan ser intercambiados fácilmente. Eso y que todo el mundo pueda llegar a entenderlos, que también la gente de a pie pueda involucrarse más activamente con la robótica. Esto es por lo que queremos tener, y creemos que podemos tener, un impacto importante.

– ¿Qué puede suponer este reconocimiento para su carrera profesional?

– Las personas que reciben este tipo de premios suelen tener una trayectoria importante en lo profesional, de cierto prestigio. El premio lo tenían mis jefes de cuando trabajé en California y también varios de los investigadores con los que estuve en Italia. Así que puedo decir que las personas que me han ido inspirando hasta ahora contaban con este reconocimiento. En lo personal también es muy gratificante, claro.

Una nueva generación

– Es la primera vez que en la lista española entra alguien vinculado al mundo de la robótica y, además, le han nominado a los veintiocho años. ¿Qué relevancia tiene esto?

– Es un orgullo que por primera vez se reconozca la robótica como uno de los ámbitos críticos para la innovación. La nominación constata que la robótica es relevante en el país, pero, además, que este tipo de tecnologías nacen de una nueva generación de universitarios. El premio no es sino el fruto de una serie de apoyos que se han dado desde el ámbito autonómico y local vasco hacia un grupo de investigadores.

– Se fallará en septiembre en París. ¿En qué están trabajando actualmente, y cómo serán los siguientes meses en Erle Robotics?

– Seguimos impulsando ‘HROS’ y esperamos que esta sea durante mucho más tiempo nuestra principal actividad. Tenemos algunos proyectos muy interesantes que se harán públicos precisamente durante los próximos meses, de los que pensamos que pueden hacer de Euskadi un lugar aún más atractivo para la robótica. Pero aún no puedo decir nada más.

– ¿Confía en recibir buenas noticias en septiembre?

– (Se ríe.) Sinceramente, a nivel personal creo que el mejor de los premios ya ha sido recibir este reconocimiento. Si en septiembre el jurado decide que tengo que ser uno de los elegidos, será bienvenido. Pero creo, de verdad, que la labor del equipo va a seguir estando en el impulso a nuestra tecnología, en la respuesta a nuestros clientes y en seguir cambiando el mundo de la robótica, que es lo que hacemos día a día.

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