El Casino de Llodio vuelve a su antiguo esplendor

Se reinaugurará en septiembre después de una reforma integral que ha superado un millón de euros de presupuesto

Aspecto general del salón del Casino, donde la lámpara diseñada por Miguel Milá juega un papel central. / Sandra Espinosa
SARA CABRERA

Llodio celebrará el próximo mes de septiembre la reinauguración del Casino del parque de Lamuza, levantado en el año 1927 por orden de los Marqueses de Urquijo. El acto de apertura al público, cuya fecha concreta aún se desconoce, contará con una exposición de fotografías sobre el pasado del edificio y reproducciones de dibujos del arquitecto original Luis de Landecho. Se organizarán, además, jornadas de puertas abiertas para que todos aquellos que deseen acercarse puedan apreciar el trabajo del arquitecto foral que ha dirigido las obras de rehabilitación, José Luis Catón.

Todos estos datos se han conocido tras la visita que realizó hace unos días la diputada de Fomento del Empleo, Comercio y Turismo, y Administración foral, Cristina González, para comprobar 'in situ' los remates finales de una remodelación que ha absorbido un millón de euros de las arcas forales. «Esperamos que este edificio tenga un gran uso y sea usado», no sin sentirse «maravillada» con el resultado final de los trabajos. «Sabía que iba a ser espectacular, pero ha superado mis expectativas».

Durante la visita, habló del gran esfuerzo económico que está haciendo la Diputación en la actuación sobre el parque, un entorno extraordinario que se ha recuperado para el disfrute de los ciudadanos del Valle de Ayala. Así, la rentabilidad social marca ahora el calendario que Cristina González se ha marcado para el Casino de Lamuza. La intención es que las instalaciones se abran al público cuanto antes.

Curiosidades

En cuanto a su mantenimiento, esperan lograr un acuerdo similar al que alcanzaron con la Casa de la Música, conocida como la Casa del Hortelano, cuya conservación correrá a cargo del Ayuntamiento durante los próximos diez años, con opción de prorrogarlo. La Diputación y el Consistorio firmaron un convenio de cesión en el que se distribuían las responsabilidades del mantenimiento para evitar un deterioro como el que sufrió el Casino, por ejemplo. Además, se estipulaba que habría, al menos, una visita al año de la Comisión Técnica con representantes de ambas instituciones.

La visita permitió también conocer algunas curiosidades del «nuevo» Casino. Así, Catón explicó que el suelo del salón está hecho a imagen y semejanza del original. Asimismo, añadió que la lámpara central, diseñada por Miguel Milá, pesa 320 kilogramos y es uno de los elementos más llamativos de todo el edificio. El ascensor, complementario de las dos escaleras de caracol con las que cuenta el edificio, es de la empresa vasca Iza y para la calefacción y refrigeración del edificio se ha instalado una bomba de calor.

Fotos

Vídeos