Los carnavales rurales de Álava toman el Palacio de Lazarraga en Zalduondo

El espacio principal del palacio alberga una exposición de los carnavales rurales alaveses. /Igor Aizpuru
El espacio principal del palacio alberga una exposición de los carnavales rurales alaveses. / Igor Aizpuru

La Diputación de Álava convierte el edificio en un espacio expositivo de la cultura alavesa y vasca, en el que se muestra el primer manuscrito en euskera o la historia de los ceramistas alaveses

SERGIO CARRACEDO

El Palacio de Lazarraga de Zalduondo se convierte en un centro expositivo destinado a acoger y preservar una importante parte de la cultura alavesa y vasca. El diputado general, Ramiro González, ha inaugurado este viernes el renovado uso de este palacio propiedad de la Diputación. El resultado del trabajo conjunto con la Asociación Cultural de Zalduondo es un espacio en el que a partir de ahora se podrán disfrutar de una exposición permanente sobre los carnavales rurales de Álava, otra sobre el manuscrito más antiguo escrito en euskera y una tercera acerca de la historia de los ceramistas alavesas.

El espacio principal, el de la parte superior, está destinado a los carnavales rurales alaveses, con especial atención a los de Zalduondo, Asparrena, Kuartango, Santa Cruz de Campezo y Salcedo. Estos cinco son sólo una muestra de los 126 carnavales rurales que se organizan en el Territorio y que en 2015 fueron la primera manifestación cultural inmaterial registrada y catalogada por el Gobierno vasco.

El centro de Zalduondo permite al usuario seguir su historia a través de unos paneles, ver su celebración con diversos audiovisuales y ser testigo en primera persona de los disfraces vestidos por maniquíes que los reproducen hasta el más mínimo detalle.

Algunos de los personajes de los carnavales tradicionales de Álava.
Algunos de los personajes de los carnavales tradicionales de Álava. / DFA

Los ceramistas alaveses

Además, en otra de las salas se ha reunido un material cerámico recogido a lo largo del palacio. Gran parte de dicho material, que pertenece a la cerámica popular alavesa, fue comprado por el Gobierno vasco, mientras que otra parte fue encargado a algunos de los últimos ceramistas vascos como los de Garmendia o Narvajas.

Pero el edificio da para mucho más. La familia Lazarraga que da nombre a este palacio tiene su rincón especial, con claro protagonismo para Juan Pérez de Lazarraga, escritor del manuscrito más antiguo del País Vasco escrito en euskera y cuyo facsímil puede apreciarse en este lugar. En torno a esta obra se han instalado siete paneles, siete vitrinas y siete reproducciones de partes del manuscrito en las que se destacan varias palabras en dialecto alavés, una novela pastoril, varias traducciones e incluso pasajes poéticos atribuidos a Estíbaliz de Sasiola. En total son 51 folios que se han convertido en un espacio que pretende ser un homenaje al valor singular del euskera.

Además, puede apreciarse una chabola típica de pastor, una habitación del siglo XIX o una cocina completa del XVIII. Otro elemento de interés son las pinturas murales que se arrancaron en los años 80, cuando se hizo la anterior obra de la galería y se rehabilitó el palacio. «Estaban repartidas por todo el edificio y se encontraban en alto riesgo porque estaban expuestas al sol y al agua. Las hemos reproducido y colocado tal y como se encontraban, con motivos como Adan y Eva, la creación o el paraíso», ha explicado Gorka Otsoa, de Azul y Amarillo, la empresa creativa responsable del diseño.

El Palacio de Lazarraga ya había llevado a cabo funciones museísticas, con cientos de piezas de todo tipo que han sido recogidas, catalogadas y ordenadas. «Antes se podían encontrar desde estelas funerarias, arcas, yacimientos romanos, algo de vestuario de carnaval, material religioso, pinturas murales de la galería… y ahora hay piezas que han sido derivadas, por el ejemplo, al Museo BIBAT», ha explicado Otsoa.

Por su parte, el diputado general ha destacado que el palacio de Lazarraga es ahora «un lugar en el que patrimonio alavés se puede encontrar en cualquier esquina, un continente que es patrimonio y que alberga un contenido que nos resulta imprescindible mantener, cuidar y preservar». «Inauguramos hoy la remodelación de las diferentes salas de este palacio para ir más allá de lo que podría considerarse un espacio etnográfico y que a partir de ahora será un relato de la historia y de las tradiciones alavesas a través de las paredes», ha afirmado Ramiro González.

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