Mars Gaming Northabout Expedition

Las aventuras dan comienzo en los escenarios menos probables

Capítulo 1: Viaje a Bristol para conocer al legendario explorador David Hempleman-Adams

MIGUEL GUTIÉRREZ GARITANO

Enero de 2017. La noche era oscura como la boca de un chacal. Tanto, que hasta la luz de las estrellas llegaba fría y desolada. Formábamos la tropa más extraña que imaginar se pueda: seis almas avanzando por campos de cultivo donde se arrellanaba la negrura como una alfombra que señala el camino hacia el Más Allá; debido a la incipiente helada, boqueábamos vaho, pero nos calentaba el candor del momento, que adivinábamos especial.

Nos guiaba una leyenda viva: el explorador de fama mundial David Hempleman-Adams, conocido, entre otras cosas, por ser el primer hombre en alcanzar los cuatro polos y en hollar las siete cumbres de los siete continentes. De pronto, en una esquina entre muros de piedra de los que limitan las parcelas en Inglaterra, exclamó:

-¡Excelente! aquí está, tal y como recordaba.

Allí, oculto de miradas indiscretas, estaba el monumento en el lugar donde había fallecido en accidente de caza uno de mis ídolos: el explorador de las fuentes del Nilo John Haning Speke. Para combatir el frío, Hempleman-Adams tapó su nariz con el pañuelo que lucía al cuello; luego se inclinó sobre el monumento con ánimo de apartar las hiedras que tapaban el memorial. Después quedamos todos en silencio. Todos los presentes éramos viajeros fuera de ruta, marineros del mar de la aventura. Tres británicos y tres españoles, rendidos ante una lápida en una noche oscura y fría. Fue en ese momento cuando Laura y yo decidimos llevar adelante nuestro proyecto ártico.

Misión: salvar el Ártico

La Tierra se calienta a un ritmo jamás imaginado. En los últimos 30 años hemos perdido tres cuartas partes de la capa de hielo flotante y 2017 va camino de ser el año más caluroso de la historia. El Cambio Climático no sólo amenaza a las especies y las culturas del Ártico, sino a todo el planeta. Aunque también hay quien lucha por denunciar este desastre ambiental tratando de concienciar al mundo de sus consecuencias; los mismos que pretenden que se declare al Ártico Reserva del Planeta, preservándolo así de la codicia de las multinacionales.

Preocupado por esta realidad me reuní con Laura Hernández, empresaria muy concienciada con injusticias sociales y desastres de carácter ambiental; e impulsora de algunas de mis expediciones. Ambos llevábamos tiempo queriendo hacer algo por poner sobre el tapete el problema del calentamiento global; la oportunidad nos la brindaron dos amigos que, además, son exploradores veteranos: Mike Stewart y María Valencia Basaldua. El primero, marinero experto e instructor del SAS británico ya retirado, había acompañado a David Hempleman-Adams en el último tramo de una expedición destinada a ocupar los anales de la historia; el explorador británico había sido nombrado Sir por la propia Reina, tras atravesar en velero los pasos del Noroeste y Nordeste, circunnavegando el Ártico por primera vez.

Sabedor de nuestras inquietudes, Mike nos propuso ponernos en contacto con Hempleman-Adams; y proponerle un proyecto exploratorio y ambiental, pues -aseguró- «tal vez os ayude en la empresa».

La ciudad de John Cabot

Laura y yo volamos a Bristol con un proyecto debajo del brazo y muchas ilusiones en la maleta; disfrutamos de esta ciudad volcada al Atlántico a través de su histórico puerto, desde donde habían salido los barcos de John Cabot y otros pioneros, que, como él, habían explorado y colonizado Norteamérica; brindamos con una pinta en la posada donde Stevenson sitúa los primeros capítulos de 'La isla del tesoro' y visitamos numerosos locales de moda radicados donde antes estaban radicados los mercados de esclavos.

Una noche Mike nos llevó a la 'caverna' de David Hempleman-Adams, que es un cuarto lleno de mapas y artilugios de exploración situado en un lateral de la empresa de David que, además de explorador, es un industrial de éxito. Allí, en tan incomparable marco, nos recibió el legendario personaje; y desde el principio nos encandiló, gracias a su elegancia y educación de gentilhombre inglés; con una sencillez sorprendente en un hombre tan conocido y carismático, nos escuchó mientras explicábamos nuestros planes sobre un mapa del Ártico.

David Hempleman-Adams.
David Hempleman-Adams. / AFP

Después nos llevó a la campiña, al histórico pub Quarryman`s Arms, un antiguo bar de mineros donde pensaba conocernos mejor.

-Para mis viajes he llegado a contratar incluso psicólogos para determinar si las personas son aptas para la prueba. Solamente funciona la prueba de la cerveza. Bebe con un hombre y finalmente te abrirá su alma, me confesó David durante la velada.

La Mars Gaming Nothabout Expedition pretende superar el paralelo 82 como manera de denunciar, de facto, el rápido retroceso de la banquisa

Hablamos un poco de todo; y, al final, como no podía ser de otra manera entre apasionados del mundo de los viajes, la conversación escoró hacia los exploradores clásicos de la época victoriana. Livingstone, Burton, Speke...

-Pues Speke falleció a una milla de aquí -exclamó Hempleman-. Hay un memorial que le recuerda; si queréis podemos visitarlo.

Y así salimos los seis (David Hempleman-Adams, un chef amigo suyo, Mike Stewart, María Valencia, Laura Hernández y yo), cerca ya de la medianoche, campo a través, en busca del recuerdo de un explorador muerto. Y fue frente a este monumento que David decidió que habíamos superado la prueba de la cerveza; por nuestra parte, nos comprometimos con un proyecto que hasta entonces no había sido más que el deseo de dos mentes inquietas.

Explorando el río Avon

Al día siguiente remontamos el río Avon en el legendario velero de exploración polar 'Northabout'. Diseñado en París por Caroff Duflos Naval Architects el 'Northabout' fue construído en Irlanda enteramente en aluminio en el año 2000 por el mítico Jarlath Cunnane. Se trata de un velero de 15 x 4 metros sin ninguna concesión a lo estético, pero como hay pocos en el mundo para la navegación en mares helados. «Es un tanque, todo en él está pensado para resistir», me dijo Mike Stewart.

Hempleman-Adams había tomado la maravillosa decisión de aprobar nuestro proyecto y cedernos su barco, como había hecho Nansen con el 'Fram' cuando se lo prestó a Amundsen para conquistar el Polo Sur. Nos sentíamos exultantes mientras ascendíamos por las aguas del Avon, en medio de un paisaje de la era industrial, flanqueados por una tripulación de ensueño; junto a Mike, que sería el timonel en el empresa, estaban Pete -un tipo encantador bregado en la Marina Mercante-, Dave El peligroso y Rob, que era un joven de aspecto muy decidido. Remontamos el río y dejamos el barco en un taller donde iba a ser preparado para la aventura en ciernes.

Desde que regresamos a casa, pusimos todo nuestro empeño en llevar a cabo nuestro proyecto de explorar para concienciar. Llevar al Ártico un equipo de especialistas en varias disciplinas que nos acompañe en el velero 'Northabout', tratando de llegar a latitudes nunca antes alcanzadas por un barco de estas características, explorando además lugares nunca hollados y documentando el impacto del calentamiento sobre los ecosistemas y la vida de los inuit. Miles de personas han alcanzado la cima del Everest, y varios cientos han estado en ambos polos; pero solamente un puñado ha alcanzado -sin quedar atrapados en el hielo- una latitud 81º con un barco de vela.

Zona en la que discurrirá la aventura
Zona en la que discurrirá la aventura

La Mars Gaming Nothabout Expedition pretende superar este récord como manera de denunciar, de facto, el rápido retroceso de la banquisa. Para ello se enfrentará a un mar arisco, lleno de icebergs y a la peligrosa posibilidad de quedar atrapados en el hielo. El corredor escogido con esta intención es el estrecho de Nares. El punto de partida será la población de Qanaaq (Groenlandia). La expedición tendrá una prolongación por tierra; un equipo de exploradores tratará de alcanzar el Polo Norte Geomagnético, que es el punto que centra el campo magnético de la Tierra y que este año estará en la Isla de Ellesmere (Canadá), en un área llena de glaciares y picos vírgenes -de la cordillera Albert y Victoria- que el equipo tratará de ascender.

Ruta por el estrecho de Nares

De tener éxito será la primera vez en la historia que un equipo español alcanza el Polo Norte Geomagnético. Auténtica 'puerta del infierno blanco' el estrecho de Nares fue el paso escogido por numerosas expediciones a lo largo de la historia para alcanzar por mar el Polo Norte, pues se pensaba erróneamente que tras la barrera de hielo existía un mar templado. Lo que provocó grandes tragedias y epopeyas dignas de recuerdo. En el equipo viajan especialistas en historia de las expediciones; El Northabout recorrerá lugares visitados por expediciones históricas como las de Greely, Peary, Ross, Nares, etc., a algunos de los cuales no ha vuelto nadie en un siglo. De la expedición saldrá un libro de viajes que compilará la historia de estas expediciones, además de los principales hechos de la Mars Gaming Northabout Challenge.

El 'Northabout' volverá a cruzar los hielos árticos
El 'Northabout' volverá a cruzar los hielos árticos

Pero lo más importante es la labor de concienciación; el equipo llevará a cabo un trabajo periodístico sobre el impacto del Cambio Climático a la cultura Inuit en poblaciones como Grise Fiord y Qanaaq. Y también sobre la fauna y la flora en torno al estrecho de Nares. Y tratará de concienciar a la sociedad de la dramática situación en la que se encuentra el planeta.

¡¡¡¡ACOMPÁÑANOS EN ESTA AVENTURA!!!!. Te lo iremos contado, capítulo a capítulo en EL CORREO.

La Exploradora

CApitulo 2- El estrecho de Nares

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