El cambio de la ley electoral enfrenta al PNV con su socio socialista en Álava

El diputado general Ramiro González (PNV), junto a su socia Cristina González (PSE). /Sandra Espinosa
El diputado general Ramiro González (PNV), junto a su socia Cristina González (PSE). / Sandra Espinosa

El diputado general es favorable al cambio impulsado por su partido para dar más escaños a la zona rural en detrimento de Vitoria, lo que favorece a los jeltzales

MARÍA JOSÉ PÉREZ y ANDER CARAZO

La propuesta del PNV de modificar la ley electoral en Álava para hacer que la zona rural elija más escaños en detrimento de Vitoria lleva camino de enfrentar a los nacionalistas con todos sus adversarios políticos, incluido su socio de gobierno en el territorio y en Euskadi, el PSE. Los socialistas alertaron ayer a sus coaligados: «Ya saben que estamos en contra», dijo la secretaria general en Álava, Cristina González. El diputado general, Ramiro González, no obstante, mostró plena sintonía con el movimiento orquestado por su partido y lo defendió con vehemencia. «Desde la última reforma electoral, hay comarcas que no tienen voz», justificó.

De momento, los nacionalistas han impulsado una serie de iniciativas en las cuadrillas con la intención de elevar después el debate a las Juntas Generales y posteriormente al Parlamento vasco. Su idea es pasar de las tres circunscripciones actuales en las elecciones forales -Vitoria, Ayala y Tierras Esparsas, que eligen 38, 6 y 7 escaños, respectivamente- a siete, una por cuadrilla. Según su intención, Vitoria eligiría 36 (dos menos), Ayala 6 (los mismos) y cada una de las cinco cuadrillas restantes dos cada una -salvo Montaña, donde solo se elegiría un procurador-. En resumen, se propone quitar representación a Vitoria para que la gane la zona rural, donde en teoría el nacionalismo es más hegemónico.

EL CORREO ya apuntó este martes la posición contraria de EH Bildu y PP a un cambio de este calado apenas a doce meses de los próximos comicios. La coalición abertzale comparte la necesidad de reformar las Juntas Generales para darles un mayor carácter territorial, pero se inclina por abordar el debate sin urgencias, la próxima legislatura. El PP lo rechaza de forma categórica. El diputado general, Ramiro González, lo defendió ayer sin ambages.

«La realidad es que desde la última reforma de la ley electoral no tienen voz» todas las comarcas. Lo «lógico y justo» sería que la tuvieran, insistió. Además, «daría respuesta a nuestra propia normativa», ya que la norma foral de organización institucional del territorio recoge en su artículo 23 que «a efectos electorales el territorio se dividirá en circunscripciones que aseguren una representación adecuada de todas las zonas del mismo», recordó. Y, a su juicio, eso no ocurre ahora.

Lógica y democracia

Defensor de «conciliar la lógica con el respeto a la democracia representativa», aseguró que «esto se consigue con la propuesta que se está debatiendo en las cuadrillas». González señaló que ya había defendido esta postura en un pleno. Entonces advirtió de que la modificación de la ley tendría una relevancia «muy pequeña» en el resultado electoral, ya que «movería dos escaños» de los 51 que componen la Cámara alavesa. Los dos se perderían en Vitoria, donde la pelea política tiene más actores, y se ganarían en comarcas donde el nacionalismo es mayoritario.

Sin embargo, se antoja complicado que llegue a producirse una modificación de la ley antes de las próximas elecciones ya que, como el propio diputado recordó, «es necesario que exista una mayoría política». Y, de momento, el PNV no tiene el respaldo ni del PP, ni de EH Bildu ni siquiera de su socio en el Gobierno foral, el PSE. La secretaria general de los socialistas alaveses, Cristina González, aseguró que «el PNV ya sabe que estamos en contra» porque el sistema electoral «debe ser lo más proporcional posible» tanto en cuanto «a donde está la población» como a representar «a la mayoría de las opciones políticas». Ambas cuestiones «se perderían con esta propuesta», esgrimió.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos