El Brujo se desata en Nanclares

El Brujo vació su cesta de caramelos en la calle Álava./Hugo Madariaga
El Brujo vació su cesta de caramelos en la calle Álava. / Hugo Madariaga

Cientos de personas asisten a la 50 bajada de este popular personaje y rinden homenaje a quienes lo crearon en 1968

J. ROMERO

Se refugiaron del calor hasta el último momento, pero los vecinos de Nanclares de la Oca y los cabezudos Inaxio, La Txata, Patxi y Trochabuches emergieron a tiempo para el arranque de sus fiestas. Fieles a la bajada de su Brujo pese a disfrutar también de la del Celedón de Vitoria, las cuadrillas bailaron al ritmo de la Xaranga Mecánica y la fanfarre Gesaltza mientras aguardaban al hechicero con puros, champán y muchas ganas de marcha.

Óscar Salgado, encargado de dar vida al hechicero desde 2010, impresionó a sus paisanos desde tierra y aire. Antes de descender de los cielos dedicó un aurresku al grupo de amigos que decidió celebrar su propia Bajada cincuenta años atrás. Cuando reapareció lo hizo cargado de caramelos y atado a la silla de metal que lo guió a través de la calle Álava. Debajo, sus vecinos daban rienda suelta al jolgorio festivo y se regaban mutuamente con botellas de champán. Nancy Torres y Encarna Moreno brindaron por Nanclares dispuestas a bailar hasta el próximo miércoles. «Uno no puede marcharse de vacaciones sin haber disfrutado primero de la verbena», apuntaba Torres. Su compañera lamentaba las ausencias provocadas por el puente de agosto, pero el Brujo se propuso demostrar a todo el país que las fiestas de Nanclares siguen siendo multitudinarias. Tras recordar los éxitos deportivos del Alavés, el Baskonia, Mikel Landa y el juvenil de Nanclares, el Brujo animó a las cuadrillas a batir el récord de personas remando en el suelo de forma simultánea inspirado por un programa de televisión. Impasible ante las alturas, grabó la hazaña con el móvil convencido de haberla superado con creces.

Mañana, rock

El aterrizaje del Brujo en suelo firme dio paso a la kalejira y el poteo y, tras la vuelta de honor, llegó el momento de homenajear a quienes decidieron embrujar su propia localidad con una bajada de carne y hueso. Aquella reunión en Casa Manolo tuvo lugar en 1968 y esta suerte de Celedón ya ha descendido del campanario en cincuenta ocasiones, por lo que la Junta Administrativa de Nanclares descubrió una nueva estatua de Koko Rico ante Manolo Besga y Jesús Albaina, dos de los cinco promotores originales de la idea.

Hoy será el turno del Brujo txiki, que completará su Bajada a las 17.30 para inaugurar el parque infantil, al que no le faltarán hinchables, una pista de de fútbol con donuts gigantes e incluso talleres de tiro con arco. Los más rockeros tendrán su cita con Nanclares mañana a las 21.00, cuando el Rockfest sacuda la plaza con grupos como Combo Rock, Reincidentes, Green Valley, el Reno Renardo y el tributo a Fito y Fitipaldis Whiky Barato.

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