Las bodegas de Rioja piden «moderación» en el precio de la uva ante la mermada cosecha

Estas próxima semanas serán claves para conocer la evolución de las uvas de cara a una vendimia que viene adelantada. /Iosu Onandia
Estas próxima semanas serán claves para conocer la evolución de las uvas de cara a una vendimia que viene adelantada. / Iosu Onandia

Viticultores de Rioja Alavesa estiman que el kilo de tinta podría pagarse, de media, en torno a un euro, por encima de la cifra de la última vendimia

Juan Carlos Berdonces
JUAN CARLOS BERDONCES

En una semana o diez días aproximadamente se empezará a vendimiar la uva blanca en Rioja Alavesa, mientras que la tinta se recogerá, en principio, a partir de mediados de septiembre. Bodegas y viticultores ya están preparados para una cosecha «difícil», apuntan, y que viene marcada, y mermada, por la helada del pasado 28 de abril. Hay menos uva en el viñedo -diferentes fuentes hablan de hasta un 25% menos de producción en toda la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja-, una circunstancia que puede afectar al precio en las operaciones de compra-venta.

Noticia relacionada

«Moderación», «contención» y «responsabilidad» es lo que pide el Grupo Rioja, la principal asociación de bodegas de la Denominación «para no repetir situaciones como la sucedida en 1999, cuando también tras una helada se produjo un incremento de precios con nefastas consecuencias para bodegas y viticultores». Ese año, recuerdan, el kilo de uva alcanzó un precio medio de 2,13 euros -354 pesetas entonces, porque el euro aún no existía-, y obligó a las bodegas a aumentar el coste de las botellas, «lo que perjudicó la competitividad» del producto. Al año siguiente, de hecho, el precio de la uva tinta se desplomó a 0,75 euros el kilo -124 pesetas, casi dos terceras partes menos- y volvió a caer en 2001 a 49 céntimos el kilo de uva -81 pesetas, en el último año antes del euro-.

Una subida «descontrolada» de los precios en origen -en estricta aplicación de las leyes de oferta y demanda- podría acarrear consecuencias «más graves que en 1999, porque la competencia ha crecido sustancialmente». Implicaría, según el Grupo Rioja que preside el alavés Fernando Salamero -también máximo responsable del Consejo Regulador-, una «importante pérdida de ventas» y dificultaría «aún más recuperar la presencia de Rioja en sus mercados tradicionales y penetrar en los nuevos que se están abriendo».

Los precios del kilo de uva los fija la oferta y la demanda en cada momento. Esta asociación empresarial integrada por 65 bodegas -entre ellas una quincena de importantes firmas de Rioja Alavesa como Faustino, Campillo, Izadi, Muriel, Ysios, Coto o Marqués de Riscal- que facturan en su conjunto más del 75% de la comercialización de la DOC sigue apostando por suscribir «acuerdos plurianuales» que favorezcan la estabilidad del sector en precios y abastecimiento.

Como antes de la crisis

Porque el problema con el que se están encontrando algunas compañías es la falta uva para atender las peticiones de los clientes. «Una importante bodega de La Rioja ya está intentando comprar por esta zona -en alusión a Laguardia- a 1,20 euros el kilo», asegura un veterano viticultor de la comarca riojanoalavesa. También hay quienes apuntan que habrá operaciones por encima de ese precio. Sin embargo, la cifra media podría rondar el euro por kilo, ligeramente por encima de lo registrado en la última vendimia.

El Grupo Rioja recuerda que en 1999, también tras una helada, se dispararon los precios y «afectó a la competitividad»

El último dato oficial es el de 2015 -atendiendo a los precios de la Consejería de Agricultura del Gobierno de La Rioja- y entonces el precio medio por kilo de uva tinta fue de 0,87 euros, el más alto entonces desde 2008, justo antes de que la crisis económica también golpeara de lleno al sector -se pasó de pagar 93 céntimos ese año a 49 y 52 los dos siguientes ejercicios 2009 y 2010-. «El año pasado el precio estuvo por encima de esos 0,87 euros» y es de prever que en esta vendimia inminente «se acerque al euro» de media, como antes de la crisis.

La escasez de uva también afecta a otras denominaciones como Ribera, que, como Rioja, registró en 2016 una vendimia histórica en cuanto a producción. Pero si hace un año se recogieron en tierras castellanas 133 millones de kilos de uva, las previsiones apuntan a 55 para esta cosecha, un 60% menos. Y ante la escasez de uva los precios empiezan a dispararse con operaciones de hasta tres euros por kilo, según fuentes del sector, aunque se espera que la media se quede en dos euros.

Fotos

Vídeos