La belleza del arte del bonsai, en el Palacio Europa

Naoki Maeoka posa con un tejo (taxus baccata) del aficionado cántabro Tomás Bustamante./
Naoki Maeoka posa con un tejo (taxus baccata) del aficionado cántabro Tomás Bustamante.

El artista japonés Naoki Maeoka inaugura la IV exhibición organizada por la asociación Bonsai Araba este fin de semana

Judith Romero
JUDITH ROMERO

Su intención inicial era visitar un acuario, pero la pequeña exposición local de bonsáis que se encontró casi de casualidad cambió su vida para siempre. Dieciséis años después, Naoki Maeoka se ha convertido en un artista residente en el vivero que el maestro Keiichi Fujikawa gestiona cerca de Osaka, y ayer inauguró la IV edición del concurso-exhibición del Arte Bonsái del País Vasco (Tantai), organizado por la asociación Bonsai Araba. «Me parecieron tan bellos que decidí que era lo que quería hacer, el bonsái reúne todas mis pasiones», sostiene Maeoka, quien ha elegido la capital alavesa como destino en su primera visita a España.

Los participantes en esta bienal que se extenderá hasta mañana disfrutaron de la visita guiada y los comentarios de Maeoka, que valoró la composición, el tamaño y el cuidado de los cuarenta bonsáis llegados desde Valencia, Asturias, Madrid, Cantabria, Barcelona, Bizkaia y Gipuzkoa para la competición. A pesar de la presencia de especies como membrilleros y enebros de China, carpes coreanos y pinos blancos japoneses, el artista quedó impresionado por un robusto olivo de madera blanca. «Estas exhibiciones me permiten entrar en contacto con variedades con las que no suelo trabajar y aprender de los demás», celebró el profesor antes de compartir consejos como que los kusamono o plantas de acento que acompañan al bonsái no deben parecerse en exceso a la pieza principal o la necesidad de establecer de forma clara la dirección de las ramas del árbol.

IV Tantai

Talleres.
Hoy a las 9.30 horas de la mano de Naoki Maeoka. Mañana para los más pequeños a partir de las once.
Demostración simultánea.
Rafael Torres y la Escuela de Bonsái de Valencia. Hoy a las 12.00 horas.
Conferencias.
Mario Komsta, hoy a las 17.00 horas. Vicente Blanco, mañana a las 12.00. Clausura, a las 14.00 horas.

«Un buen bonsái te permite sentir el viento e imaginar las montañas situadas detrás, pero los árboles crecen despacio y es imposible lograr buenos resultados en sólo dos semanas», afirma Maeoka encantado con la cada vez mayor difusión de este arte fuera del país del sol naciente. Eso sí, reconoce que la gran cantidad de foros y manuales al alcance del aficionado puede llegar a confundirle en un principio. «Hay quien se centra demasiado en dar forma a las ramificaciones y olvida cuestiones tan elementales como ser constante en el riego», señala.

«Los japoneses también tienen la impresión de que cuidar un bonsái es muy difícil, pero lo que necesitan es paciencia y permanecer siempre en el exterior», subraya Maeoka, quien abandonó su trabajo de diseñador gráfico para dedicarse al estudio y elaboración de estas estas plantas en miniatura. Otra de las claves para garantizar su buen desarrollo es optar por especies locales. «Los bonsáis más especiales son los que parecen contar una larga historia», recomienda este amante del estilo bunjin.

Un arte en auge

Los bonsáis expuestos hasta mañana al mediodía en el Palacio Europa compiten por hacerse con el premio al mejor árbol, la mejor composición y el galardón del público. Manuel Lorenzo, presidente de Bonsai Araba, animó a los presentes a escoger su favorito y aprovisionarse de macetas y herramientas en los stands especializados. «No sabría explicar cómo, pero la mentalidad europea y la japonesa son diferentes y eso se aprecia a la hora de hacer bonsáis», afirma Maeoka, quien ha visitado exposiciones alrededor de todo el mundo y se trasladará a Italia en los próximos días. Sin embargo, confiesa que fue la pasión de los australianos lo que le dejó boquiabierto en uno de sus últimos viajes.

Un ejemplar de la muestra.
Un ejemplar de la muestra.

«Le ponen mucho mimo a la botánica y gran parte de sus aficionados son mujeres», destaca. Internet ha facilitado que cada vez más personas jóvenes se adentren en el cuidado del bonsái pero, tal y como indica Lorenzo, la presencia femenina continúa siendo minoritaria en clubes como la asociación alavesa, donde apenas dos de los treinta asociados son mujeres.

El bonsái reúne todas las pasiones de Maeoka, quien ayer compactó, redirigió y vació las ramas de un pino silvestre ante la atenta mirada de los asistentes. «Este arte me permite curvar sus ramas, cuidar sus trayectorias, crear sus macetas con arcilla… y todo ello sin olvidar que son seres vivos», resume.

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