Barrundia recuerda a José Placer

La placa en recuerdo de Placer, inaugurada durante el homenaje. / Rafa Gutiérrez

Un centenar de personas participa en la inauguración de una placa en memoria del gudari alavés en el 80 aniversario de su fusilamiento

DAVID GONZÁLEZ

Alrededor de un centenar de personas se ha congregado este soleado mediodía en la plaza de Ozeta, en el municipio de Barrundia, para recordar el ochenta aniversario del fusilamiento de José Placer por parte de tropas del bando nacional, en plena Guerra Civil española. Acabaron con su vida en el cementerio de Santa Isabel de Vitoria el 5 de julio de 1937, después de ser detenido junto a otros compañeros en Gernika. Uno de esos compañeros fue el poeta y defensor de la cultura vasca Estepan Urkiaga, Lauaxeta.

En el emotivo acto, el sobrino de Placer, Félix, ha glosado sobre su figura, así como su trayectoria política. Placer fue uno de los principales impulsores en Álava del partido EAE-ANV. Formó parte del Comité Nacional de este partido. También integró la comisión gestora que posteriormente se convertiría en la actual Diputación Foral de Araba. Entre los presentes se encontraba la famosa escritora Toti Martínez de Lecea. José era primo carnal de su padre. El bertsolari Manex Agirre le ha dedicado unos bertsos y unos dantzaris han bailado un aurresku en su honor. Mientras que la representación política ha estado compuesta por el presidente del PNV alavés, José Antonio Suso; la consejera de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia; y el juntero alavés Kike Fernández de Pinedo (EH Bildu).

Placer compartió sus últimos días de vida en la misma celda que el poeta, firme defensor de la cultura vasca y comandante del Euzko Gudarostea Estepan Urkiaga, Lauaxeta, fusilado unos días antes. Placer nació en 1896 en Ozaeta, pero muy pronto se instaló en Vitoria. Allí combinó su trabajo con una intensa labor política. Participó de manera muy activa en la campaña electoral de 1936, en la que el Frente Popular, donde estaba integrado su partido, logró la victoria.

Consumada la sublevación militar del mismo año, en la que Vitoria cayó pronto en manos del bando nacional, Placer se vio obligado a escapar a Ozaeta, desde donde marchó a Gipuzkoa. En la provincia limítrofe se enroló en el bando republicano, donde dirigió varias unidades de artillería. Participó en varios combates en San Sebastián, vivió en primera persona el bombardeo de Gernika y, en abril de 1937, fue detenido junto a otros gudaris. Tras pasar por la prisión donostiarra de Ondarreta, le trasladaron al penal de El Carmen, en Vitoria. Tras ser sometido a juicio sumarísimo, fue fusilado el 5 de julio en la pared norte del cementerio de Santa Isabel. Tenía sólo 41 años. Hoy, su pueblo ha inaugurado una placa para recordarle siempre.

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