El Ayuntamiento multa a 170 vecinos y comerciantes por dejar la basura fuera de los contenedores

Una vecina deposita la basura en un buzón frente a un contenedor con basura en el exterior./Rafa Gutiérrez
Una vecina deposita la basura en un buzón frente a un contenedor con basura en el exterior. / Rafa Gutiérrez

La mayoría de los expedientes abiertos en el último año han sido a ultramarinos, fruterías, tiendas de ropa y bares situados en el centro de Vitoria

ANDER CARAZO

El Ayuntamiento emprendió hace un año una campaña para sancionar a los ciudadanos y comerciantes que dejasen la basura fuera de los contenedores. Pese a que este mal hábito siga siendo una constante en algunos puntos de la ciudad, según los datos aportados por parte del equipo de gobierno, se han abierto 171 expedientes desde entonces. En su inmensa mayoría se trata de negocios localizados en el centro de la ciudad y que han sido pillados ‘in fragantti’ incumpliendo la ordenanza municipal de limpieza.

En las primeras semanas se optó por una campaña informativa -centrada principalmente en el Ensanche y el Casco Medieval- para concienciar sobre el coste millonario que, al cabo de cada ejercicio, le supone al Consistorio la recogida de las bolsas o enseres que se dejan fuera de los containers. Y es que, por ejemplo, la basura abandonada junto a los buzones instalados en la ‘almendra’ se cuelan en las fotografías de muchos turistas y ante todo supone una enorme molestia para los vecinos del barrio, que sufren su olor e incluso la presencia de roedores. Poco a poco, las advertencias dejaron paso a las sanciones y el foco se fue ampliando hasta abarcar toda la capital alavesa.

En el recuento, mes por mes, se observa cómo marzo fue cuando más expedientes se abrieron (30) y octubre, por el contrario, el que menos (3). Además de bares y restaurantes, los principales infractores han sido tiendas de ropa, fruterías y ultramarinos que principalmente se encuentran en el centro de la ciudad. Y es que también hay que tener en cuenta que estos negocios están sujetos a una serie de horarios para sacar la basura y no deben cumplir con el servicio ordinario que sirve al resto de ciudadanos.

El número de sanciones a particulares es menor porque los agentes deben observar la infracción o contar con la información suficiente para determinar quién ha dejado la basura donde no corresponde. Tanto comerciantes como vecinos se arriesgan a unas multas que, según la ordenanza de 2005, pueden ser calificadas como leves (desde 90 hasta 750 euros), graves (de 751 a 1.500) o muy graves (entre 1.501 y 3.000 euros).

El 19% de las quejas

El Departamento municipal de Medio Ambiente y Espacio Público, que dirige el concejal jeltzale Iñaki Prusilla, calcula que se gasta un millón de euros por estas actitudes incívicas en servicios de refuerzo. «La concienciación y el buen uso de los contenedores es fundamental para aumentar las tasas de reciclaje y para que la ciudad luzca higiénica y bonita», destacan sus responsables. Desde que se puso en marcha este servicio, el alcalde no se cansa de repetir que «de nada sirve que una barredora pase por una calle si, al minuto siguiente, un ciudadano tira un papel al suelo o deja una bolsa en el exterior del container».

De hecho, el Ayuntamiento vitoriano ya tiene localizados 29 ‘puntos negros’ en el callejero urbano donde es habitual el depósito de basura en el exterior de los contenedores (hay 4.225 repartidos por el municipio). Estos se encuentran en Ibaiondo, Salburua, Zabalgana y -por supuesto- el Casco Medieval.

Desde hace dos años, el Ayuntamiento cuenta con el servicio de mensajería instantánea VGarbi (a través de WhatsApp y Telegram en el 681 102 020) con el objetivo de que se reduzca la suciedad en las calles y que en el tercer trimestre del 2017 recibió 395 mensajes. El 29,5% correspondía a quejas sobre la falta de una limpieza adecuada, el 22% por la presencia de voluminosos y el 19% de gente que precisamente había dejado los residuos fuera de los contenedores.

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