El Ararteko avala la gestión de Álava con los 'menas' pese a la saturación de los centros

El centro Bideberria fue visitado por personal del Ararteko para realizar el análisis. /Blanca Castillo
El centro Bideberria fue visitado por personal del Ararteko para realizar el análisis. / Blanca Castillo

Un informe alerta de la «sobreocupación» de Bideberria, lo que repercute en la calidad de la atención que se presta

María José Pérez
MARÍA JOSÉ PÉREZ

Desde los últimos meses de 2016 y a lo largo de 2017 se ha incrementado intensamente el número de menores extranjeros no acompañados, 'menas', que han llegado a Álava y, concretamente, al centro de acogida de urgencia Bideberria. Así lo constata el informe realizado por el Ararteko, Manuel Lezertua, en el que, tras analizar el funcionamiento del centro -y los de Zornotza, en Bizkaia, y Uba, en Gipuzkoa- avala la atención que los Servicios Sociales alaveses ofrecen a estos jóvenes, aunque advierte de la necesidad de que la Diputación «amplíe los recursos residenciales» para la acogida de urgencia.

La recomendación final del informe realizado por el defensor del pueblo vasco es que «se mantenga la orientación educativa con la que se viene trabajando». Sin embargo, en el análisis realizado tras la visita efectuada el 15 de noviembre del año pasado, se detectó una «sobreocupación», con 28 personas, «muy por encima de su capacidad» (15 plazas) y, lo que resulta más preocupante «con visos de no disminuir a corto plazo». Esta saturación provoca que 19 dormían en camas y el resto «en colchones y sofás, debidamente equipados con ropa de cama y edredones», recoge la resolución.

Las cifras

67
son los menores extranjeros no acompañados que dependen de los servicios sociales de Álava, según los datos remitidos por la Diputación en marzo.
15
plazas tiene Bideberria I, centro de acogida y urgencia, aunque su ocupación es de 28. Con igual número cuentan Bideberria II y III, donde residen hasta su emancipación.

A pesar de la sobreocupación, reconoce que las condiciones de atención a los 'menas' «no son de precariedad», ya que la administración ha garantizado las necesidades de alojamiento y alimentación, «ha reforzado los equipos profesionales», conservando la ratio exigida por decreto, y «aún está pudiendo mantener la orientación y el trabajo educativo del recurso». Pese a todo, «resulta evidente», en opinión de todas las personas consultadas, que la saturación «y la imprevisibilidad de los ingresos está repercutiendo en la calidad de la atención».

En la visita realizada al hogar, con una capacidad de 15 plazas, se constató la presencia de 28 menores

Es lógico que Lezertua pida el aumento de recursos, algo que también plantea en Bizkaia y Gipuzkoa. A su juicio, «sólo una respuesta coordinada y solidaria entre los territorios permitirá hacer frente con éxito a situaciones de 'desbordamiento de recursos'». Y recomienda a Álava participar en las iniciativas que se pudieran articular por parte de las instituciones vascas.

Otros problemas detectados

En visita realizada a Bideberria, el personal de la oficina del Arateko conoció a través del responsable del centro que en algunos momentos hubo «dificultades» para encontrar profesionales con el perfil exigido para puestos de auxiliares educativos aunque «se han resuelto». Y también los problemas para determinar la edad de los 'menas'. Proceden sobre todo de Marruecos y cada vez se detectan más subsaharianos.

El informe

La plantilla.
Aumentó en función de los chicos atendidos. Hubo momentos de dificultad para encontrar auxiliares educativos.
Procedencia.
La mayoría es marroquí. En ciertos casos se deduce que su familia posee recursos.
Problemas para saber la edad.
Aunque Osakidetza aceleró las pruebas radiológicas, éstas son las únicas valoradas para el informe forense; no hay exploración física. Además, hay dificultades porque el Ministerio Fiscal no cuestiona los datos del pasaporte.

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