PP y PNV alcanzan su primer gran pacto en Vitoria, que reducirá la presión fiscal para familias y empresas

La portavoz popular, Leticia Comerón, habla con Gorka Urtaran en un pleno municipal. / Rafa Gutiérrez

Comerón y Urtaran acuerdan los impuestos de 2018, en los que se congelará la tasa de basuras, se reducirá el gravamen a los vehículos y se recuperarán las bonificaciones para las empresas en el IAE, como reclamaban los populares

IOSU CUETO

PP y PNV han alcanzado su primer acuerdo de envergadura en el Ayuntamiento de Vitoria. Los impuestos que pagarán los ciudadanos en 2018 tendrán el sello de ambos partidos, después de que durante este fin de semana sus comisiones negociadoras hayan dado el visto bueno a una plancha fiscal que pretende dar satisfacción a sus aspiraciones. Los populares de Leticia Comerón habían puesto el énfasis en reducir la presión fiscal a familias y empresas después de los esfuerzos que se les han reclamado en los últimos años. Los peneuvistas, preocupados por la situación financiera de la institución local, ponían como condición que los ingresos del próximo año no se redujeran respecto a los de 2017. Ambas parecen haber quedado resueltas, aunque los detalles aún deben ser aclarados.

Se trata del primer gran acuerdo que tejen ambos partidos en el ámbito local, que tras un arranque de legislatura de honda animadversión solo han protagonizado distensiones puntuales en asuntos como la recalificación del edificio de Kutxabank en la calle Dato, donde gracias a la suma de sus votos la entidad bancaria podrá habilitar pisos. Ambas formaciones, enfrentadas desde el convulso arranque de una legislatura en la que Urtaran aceptó la Alcaldía que le brindó EH Bildu pese a la holgada victoria del PP en votos en las elecciones, apenas han protagonizado en Vitoria momentos de distensión a pesar del evidente clima de encuentro entre el PP y el PNV a nivel nacional y vasco, enfriado ahora, eso sí, con el desafío catalán como telón de fondo.

Pero este distanciamiento temporal entre populares y nacionalistas en España y Euskadi parece haber sido meramente circunstancial a la hora de trasladar a Vitoria el nuevo clima entre ambos partidos. De acuerdo a los detalles conocidos hasta ahora, y que la portavoz popular Leticia Comerón se ha encargado de transmitir, los impuestos de 2018 tendrán un firme sello popular y respetarán las líneas rojas marcadas por el PNV de Urtaran. Así, el PP se atribuye el mérito de haber reducido la presión fiscal para familias y empresas, como era su objetivo, mientras ha garantizado que los ingresos no serán en 2018 menores que en 2017, sobre todo gracias a la mejora de la economía y la mayor recaudación esperada por la Diputación de Álava, lo que luego repercute en las arcas locales.

En concreto, los populares han conseguido congelar la tasa de basuras frente al incremento del 10% propuesto por el Gobierno de Urtaran, una subida que, pese a resultar importante en porcentaje, tuvo el visto bueno del consultivo Consejo Social porque Vitoria está muy lejos de cubrir los gastos del servicio de limpieza con las tasas que pagan los ciudadanos. Las familias también se beneficiarán de una reducción del Impuesto de Vehículos (-2,5%), frente a la congelación propuesta por Urtaran. Y también de otras bonificaciones en materia, por ejemplo, de escuelas infantiles. La incorporación de la Renta Familiar Estandarizada como método de evaluación para las bonificaciones, dice el PP, hará que más familias tengan acceso a descuentos.

En lo relativo a las empresas, en 2018 se activarán las bonificaciones para el IAE previstas en la norma foral (una reducción del 50% para las empresas que facturan entre 1 y 2 millones de euros), después de que las previstas para 2017 no se pudieran aplicar precisamente por el desencuentro entre populares y nacionalistas a la hora de activarlas en el Ayuntamiento. También se congelarán las licencias de apertura y las tarifas para eventos congresuales, entre otras partidas menores.

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