Álava insiste en el TAV entre Vitoria y Pamplona pese al rechazo de Navarra

Álava considera fundamental la llegada de la alta velocidad al territorio. /Reuters
Álava considera fundamental la llegada de la alta velocidad al territorio. / Reuters

Ramiro González defiende que es un «proyecto estratégico» mientras que el Gobierno navarro propone otra vía que enlazaría por Gipuzkoa

MARÍA JOSÉ PÉREZ

Álava mantiene una apuesta clara por la implantación de la alta velocidad ferroviaria en el territorio. El Gobierno foral ha dejado claro, especialmente en las últimas semanas, que la región no puede quedar fuera de esta infraestructura y que, partiendo de esa premisa, el objetivo fundamental del Ejecutivo debe ser el de conseguir que el impacto del trazado -tanto del tramo de la línea Burgos-Vitoria como de la conexión Pamplona-Vitoria- sea el menor posible. Ramiro González volvió a insistir ayer que la conexión de Pamplona con la ‘Y’ vasca a través de Álava es «un proyecto estratégico».

Sin embargo, ese enlace «clave» -porque «nos sitúa en el centro del eje ferroviario Cantábrico- Mediterráneo», dijo- se ha encontrado con un obstáculo planteado por el Gobierno de Navarra. Mientras que Álava lo defiende, aunque haya presentado una batería de alegaciones «que modifican sustancialmente el trazado» sometido a análisis por Fomento, el Gobierno de Uxue Barkos ha trasladado a Madrid su abierto rechazo a esta conexión. Prefieren enlazar con la ‘Y vasca’ en Ezkio, Gipuzkoa, tal y como planteó de forma original el Gobierno vasco.

Las opciones

Apuesta de Álava:
Vitoria-Pamplona. Considerado por Fomento como el «más viable», la Diputación lo considera el mejor, pero con modificaciones «sustanciales» en su trazado.
Alternativa de Navarra:
Pamplona-Bakaihu-Ezkio. Opta por utilizar el primer tramo diseñado por Fomento para la conexión hacia Vitoria y hacer después un desvío para continuar por Gipuzkoa.
Segunda opción de Fomento:
Pamplona-Ezkio. Este enlace exige la construcción de un túnel de 21 kilómetros en la Sierra de Aralar, que supone la mayor dificultad. No toca Álava.

Navarra pone sus dudas en la capacidad futura de la línea en caso de enlazar directamente con Vitoria, lo que, para Pamplona, significa un mayor tiempo de viaje hacia Bilbao o Francia, pero menor hacia Madrid. No solo eso, sino que ha planteado una nueva alternativa de trazado. Un híbrido entre las dos a debate, pero con origen en Pamplona y destino en la pequeña localidad del Goierri guipuzcoano. Es decir, que no da cumplimiento alguno a las aspiraciones alavesas.

«Tenemos otra posición»

La nueva alternativa, que de momento se desconoce si será tomada en consideración por el Ministerio de Fomento, «cumple con los requisitos necesarios del grado de pendiente» y, además, acortaría en unos dos kilómetros el túnel necesario para salvar la Sierra de Aralar, indicaron fuentes del Ejecutivo de la Comunidad foral. Ese supertúnel de 21 kilómetros -el más largo de las Y vasca tiene 4,8 kilómetros-, supondría la principal complicación de la obra y su encarecimiento, ya que sólo esa infraestructura costaría en torno a los mil millones de euros. Es también uno de los motivos por los que el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, afirmó que la alternativa Pamplona-Vitoria, que discurre próxima a la actual carretera y por tanto tiene un impacto ambiental mucho menor, era «la más viable».

Preguntado por el posicionamiento expresado por la comunidad navarra, el diputado general alavés, Ramiro González, indicó que «lo respetamos, pero tenemos otra posición». Y recordó que pese a considerar el tren de alta velocidad (TAV) como una infraestructura necesaria, Álava presentó el pasado viernes una serie de alegaciones para darle al trazado «un cambio casi íntegro», con el objetivo de que «tenga el menor impacto posible en el territorio». Eso sí, el enlace directo con Pamplona se ve como una oportunidad que no debe pasarse por alto.

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