Álava exige a Fomento cambios de trazado en el TAV a Pamplona para reducir su impacto

Álava exige a Fomento cambios de trazado en el TAV a Pamplona para reducir su impacto

La Diputación propone el desplazamiento del corredor ferroviario en varios tramos y la creación de viaductos y falsos túneles

MARÍA REGO

Media hora separará a las capitales alavesa y navarra cuando se suban al Tren de Alta Velocidad. Una distancia en el reloj que se encuentra pendiente de que salga adelante la propuesta del Ministerio de Fomento para enlazar Pamplona con la ‘Y’ vasca a través de Álava frente a la otra alternativa que ejecutaría esa unión por Gipuzkoa, en concreto, por la localidad de Ezkio. El propio ministro, Iñigo de la Serna, consideró «más factible» la opción vitoriana aunque los dos trazados continúan sobre la mesa sometidos a exposición pública y alegaciones. Y en esa tarea, la de plantear modificaciones, se halla inmerso el Gobierno foral a través de cuatro áreas (Infraestructuras Viarias y Movilidad, Medio Ambiente, Agricultura y Patrimonio) con el fin de minimizar la afección del TAV a su paso por el territorio. Entre los cambios marcados sobre el mapa aparece el desplazamiento del corredor ferroviario en determinados tramos o la construcción de viaductos y falsos túneles a lo largo del recorrido.

La Diputación alavesa trabaja sobre un trazado de 29 kilómetros entre Vitoria y Pamplona que destaca por su relevancia en el futuro que se construye sobre raíles pues el enlace de Navarra cierra el anillo de conexiones ferroviarias de alta velocidad vasca -norte, sur y este- y significa el primer paso para completar la ruta que llegará a Zaragoza, Barcelona y el Levante. La unión con el eje mediterráneo resulta especialmente clave en un territorio convencido en explotar su potencial como nodo logístico. Eso sí, no de cualquier forma. De ahí surge la batería de mejoras que la institución foral ha trasladado a Fomento y que, con el mapa en la mano, arrancan en la muga con la comunidad navarra.

Proyecto de ecoducto

Entre el límite provincial y la localidad alavesa de San Román de San Millán, de hecho, aparece el tramo más problemático por la cercanía de varios núcleos poblacionales. Los raíles supondrían una interferencia en la conexión de esos pueblos con las áreas de pastoreo, en los senderos de montaña o en los hábitats que se extienden en la zona, como un robledal de interés comunitario. El Ejecutivo alavés propone aquí la construcción de cuatro falsos túneles (dos en San Román, uno en Urabain y otro en Ibarguren) que se ‘mimetizarían’ con el entorno al esconder el paso del TAV así como un viaducto (en la A-4116 de acceso a Andoin), y trabaja asimismo en la creación de un ecoducto -un paso de fauna- para proteger a ‘vecinos’ como el parque natural de Aizkorri-Aratz, el río Arakil o la sierra de Entzia.

El trayecto continúa adelante y, en el área de Salvatierra, el ferrocarril se cruzaría con cinco carreteras de acceso a pueblos como Eguileor, Santa Cruz de Campezo, Munain o Bikuña en un tramo de sólo seis kilómetros. La idea que plantea la institución foral en este caso es modificar el trazado dibujado tanto en planta, para acercarlo lo máximo posible a la A-1 con las limitaciones que determinen los radios de curva del tren, como en alzado para que el paso de estas vías se realice a través de viaductos. Así, los convoyes circularían por encima y se evitarían elevadas pendientes para los automóviles ya que Fomento ha marcado hasta doce metros de terraplén en puntos que soportan nevadas especialmente intensas cada invierno.

En la siguiente etapa, en la carretera que une Langarica y Gaceo, las alegaciones forales contemplarán de nuevo un viaducto por resultar la mejor fórmula para el paso de fauna y vehículos agrícolas, la seguridad al volante o una ampliación a futuro de la vía. Ya frente a Ezkerekotxa y Txintxetru se descartará la trinchera de 400-500 metros ideada por el Ministerio para apostar por un falso túnel en esta zona de quejigal. En los últimos kilómetros hacia Vitoria, unos nueve entre Cerio y Alegría, la institución foral abogará por acercar las vías lo máximo posible al trazado ferroviario actual de la línea Madrid-Hendaia ya que la medida minimizaría la afección. El objetivo es afinar las modificaciones en próximas fases del proyecto aunque no será hasta principios de 2019 cuando Fomento comunicará la alternativa elegida.

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