Álava certifica con 427.000 visitantes su récord turístico en 2017

Una pareja de turistas madrileños se saca un selfi en la plaza de la Virgen Blanca de Vitoria./Rafa Gutiérrez
Una pareja de turistas madrileños se saca un selfi en la plaza de la Virgen Blanca de Vitoria. / Rafa Gutiérrez

La estadística publicada este lunes por el Eustat apunta al territorio alavés como el que más crece de Euskadi en este sector

MARÍA JOSÉ PÉREZ

El viento sopla a favor del sector turístico, en general. Sucede en el conjunto de España y en el del País Vasco. Álava no es la excepción. «Por fin se ha convertido en un centro de atracción», afirma Elisabeth Ochoa de Eribe, que con más de veinte años de experiencia en Guías Artea puede considerarse, sin duda, una voz autorizada en la materia. Las cifras de récord de visitantes registradas en el ejercicio pasado, tanto en España como en Euskadi y, por supuesto, en Álava en particular, quedarán fulminadas de nuevo.

En el caso de este territorio, en 2016 se superaron por primera vez las 400.000 entradas de viajeros. 2017 ha pulverizado esa marca, al alcanzar los 427.508 visitantes, de acuerdo a los datos hechos públicos este lunes por el Instituto Vasco de Estadística, Eustat. Se trata de un aumento del 6,3%, lo que convierte a Álava en el territorio vasco con mayor crecimiento. La estadística apunta también excepcionales datos en cuestión de pernoctaciones (noches de hotel), con una suma global de 759.243 en todo el año, un 3,2% más que el ejercicio anterior. Álava tiene, en comparación, los hoteles con mejor precio de Euskadi. En la estadística del Eustat, la tarifa media alcanzó los 71,1 euros en Álava, donde asciendió un 4,4%; a los 76,1 euros en Bizkaia, con un incremento del 6,3%, y a los 102,1 euros en Gipuzkoa, donde subió un 4,3%.

Estos datos, nunca vistos, obligan a un balance positivo en todos los agentes del sector. En cada puente, al término de la Semana Santa, de las fiestas de La Blanca, del verano... hoteleros, guías, hosteleros, gerentes de fundaciones como la Catedral Santa María o el Valle Salado, entre otros, han ido ofreciendo datos satisfactorios. «En general, el balance es mejor», admite desde el hotel Jardines de Uleta su responsable de marketing, Nahikari Alonso. Y no habla sólo de ocupación, «salvo en el mes de agosto, que en el anterior los precios fueron algo mayores, éste ha sido mejor. El puente de diciembre fue genial», añade.

Aunque sostiene que «salvo en momentos puntuales, por eventos como el Azkena, el Triatlón o similares, en los que la oferta hotelera se queda escasa, el resto del año es más que suficiente», también reconoce que «el turismo ya no se localiza sólo en fechas concretas, a nivel general va aumentando».

Por ejemplo, noviembre y diciembre eran antes «temporada baja. Y eso ha cambiado», explica Ochoa de Eribe, ratificando la afirmación Alonso. «Ahora lo son enero y febrero, pero antes eran casi seis meses. El turismo se ha diversificado, no sólo en los sitios a los que viaja la gente, también en las fechas», agradece la guía.

No es el único aspecto que ha sufrido variaciones. Cada vez es más frecuente que se utilice Vitoria como «campamento base» para conocer el País Vasco. Eso también ha influido en el aumento del número de viajeros. «No sólo lo hace quienes vienen a título particular», exponen desde el Jardines de Uleta. «Las agencias que mueven grupos lo hacen porque Bizkaia y Gipuzkoa no dan más de sí en su capacidad hotelera. Cada vez hay más turismo y su capacidad es la misma».

El efecto de Ryanair

El viento favorable que sopla para el sector turístico en su conjunto ha beneficiado a Álava, claro está. Pero las causas del incremento de viajeros no se pueden buscar sólo en una dirección; ni siquiera en la incipiente recuperación económica. Entre la diversidad de cuestiones hay una que, al menos al hablar de procedencia de los visitantes, es evidente. La reactivación de los vuelos de pasajeros en el aeropuerto de Foronda gracias a los vuelos de Ryanair.

La compañía irlandesa comenzó a operar en los últimos días de marzo a Tenerife Sur y Milán-Bérgamo. En esos ocho meses completos (de abril a noviembre) el número de viajeros que han llegado a Álava desde Canarias e Italia se ha incrementado en más de un 35% con respecto al mismo periodo de 2016. En el caso concreto de las islas, en esta etapa han sido 2.910 frente a los 2.111 de la misma en 2016, lo que supone un aumento del 37,84%. En cuanto a los italianos han pasado de 3.681 a 4.973, (un 35,09% más). De hecho, la cifra de extranjeros procedentes de ese país desde enero (5.782) supera ya a la total de los doce meses anteriores (4.394).

«Nosotros aún no hemos hecho cómputo de procedencias, pero está claro que todo suma», afirma Nahikari Alonso. Para ver los resultados del puente de diciembre «hablé con los responsables de Ardoaraba y con la oficina de turismo, donde me comentaron que había visto un incremento de italianos espectacular», aporta Maider Etxebarria, directora de Turismo del Gobierno vasco.

Otros que suben

Aunque no son los únicos que ya superan las cifras de 2016 y en el resto de los casos no disponen de vuelos directos. Así sucede, por ejemplo, con franceses, alemanes o estadounidenses, en el apartado de extranjeros y con los citados canarios, castellano-leoneses, gallegos, madrileños, valencianos y castellano-manchegos, en el de los nacionales.

«Parece que por fin Álava se ha convertido en un centro de atracción», repite Ochoa de Eribe. «Es un punto cultural importante», detalla, donde el visitante «sabe muy bien lo que quiere. Viene con unas expectativas concretas que hay que cumplir», sobre todo porque «llegan muy preparados y quieren ver en un tiempo concentrado lugares diferentes». Todos con los que Álava conquista cada año a más turistas.

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