Álava, al borde de las 900 demandas por cláusulas suelo

Los juzgados vascos acumulan demandas por cláusulas suelo./Jesús Andrade
Los juzgados vascos acumulan demandas por cláusulas suelo. / Jesús Andrade

El Juzgado de Primera Instancia 5 mantiene el flujo de veinte reclamaciones a la semana, por lo que este mes llegará al millar

DAVID GONZÁLEZ

Cada día se repite la escena en las dependencias del Juzgado de Primera Instancia número 5 de la capital alavesa. Reciben del orden de cinco demandas ciudadanas por jornada contra las conocidas como claúsulas suelo. Desde el 1 de junio, cuando se hicieron cargo en exclusiva de esta materia para todo Álava, acumulan un total de «874» reclamaciones de particulares.

Una ola que no cesa y que, según los propios cálculos de los responsables de esta sala, en este arranque de año alcanzarán un guarismo redondo: el millar de demandas de ciudadanos que reclaman la revisión de sus contratos hipotecarios con sus bancos. Nunca antes se había producido en el Palacio de Justicia semejante avalancha en tan poco tiempo.

Como no se prevé un descenso de las reclamaciones, el actual refuerzo de personal -una juez sustituta (en prácticas) y dos funcionarios- ha ido más allá del 31 de diciembre de 2017, el plazo que se había estipulado en un principio. Pero no ha habido más remedio que hacer ajustes. «La nueva fecha que nos ha llegado, a falta de confirmación oficial, sería febrero», explica José Luis Núñez, titular de Primera Instancia 5, decano de Álava y el primero que dictó una sentencia de anulación de contratos de aportaciones de Fagor y Eroski.

Este Juzgado ya ha emitido más de setenta sentencias. La mayoría es favorable a los consumidores que vieron unas condiciones abusivas en los contratos de sus hipotecas. Las compensaciones medias dictadas hasta la fecha oscilan «entre los 2.000 y los 3.000 euros», según los datos manejados por Núñez.

No obstante, en el mundillo judicial se espera como agua de mayo una inminente sentencia del Tribunal Supremo sobre este asunto. Su fallo crearía nueva jurisprudencia. Y eso significa que podría derivar la balanza hacia un lado u otro. Hasta la fecha, tanto en Vitoria como en el resto de partidos judiciales nacionales, las sentencias casi siempre han apoyado a los ciudadanos.

«De toda condición»

En Álava, por ejemplo, estos fallos judiciales trazan una línea común en sus conclusiones. Los gastos de registro, el impuesto de actos jurídicos documentados y la tasación pasa a pagarlos íntegramente el banco reclamado. Mientras que los desembolsos por los servicios de notaría y gestoría se comparten «al 50%».

«Tenemos ciudadanos de todas las edades y condición», explica. De ahí que el propio Núñez avance que su equipo habitual de Primera Instancia 5 probablemente aparcará otras obligaciones diarias para centrarse en la resolución de este aluvión de demandas por las cláusulas suelo hipotecarias. Sería en unas semanas.

«Esto no va a parar», asegura con seguridad Núñez. «Hay un planteamiento de la gente al que hay que dar respuesta», agrega. ¿Y en cuánto tiempo se falla en Vitoria en esta clase de asuntos? «Estamos en una media de unos dos meses», comparte el decano de los magistrados alaveses. «Es una respuesta rápida», valora firme.

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