El Correo

Las tormentas han tumbado 140 ejemplares en el casco urbano en lo que va de año

El pasado 4 de febrero rachas huracanadas de hasta 123 kilómetros por hora desplomaron parte de las ramas de un plátano de sombra de La Senda sobre la antigua discoteca Cool.
El pasado 4 de febrero rachas huracanadas de hasta 123 kilómetros por hora desplomaron parte de las ramas de un plátano de sombra de La Senda sobre la antigua discoteca Cool.
  • Desde principios de 2016 hasta el mes de abril pasado se han repuesto y plantado 877 nuevos árboles para que Vitoria no pierda masa vegetal

Este 2017 está siendo especialmente duro para la masa arbórea de Vitoria. Durante los distintos temporales de febrero y marzo han sido derribados por los fuertes vientos y la lluvia nada menos que 140 árboles en el casco urbano. Algunos de ellos en espacios emblemáticos como La Florida, el Prado o el Paseo de La Senda. También son significativos los abatidos en las orillas de ríos como el Errekaleor. «Han aumentado los episodios de ciclogénesis», coinciden los expertos, que inciden muy especialmente sobre aquellos ejemplares que no tienen bien el anclaje al suelo por circunstancias relacionadas con la actividad humana (aumento de canalizaciones, especialmente).

Desde 2016 hasta abril de 2017 se han retirado por distintas causas 877, aunque se han repuesto y plantado 1.927. El saldo es positivo. La capital alavesa no solo no pierde masa vegetal sino que la gana. A nadie se le escapa que los árboles son aliados contra el cambio climático. No se incluyen en estos datos las plantaciones de la infraestructura verde de Lakua, ni las del Anillo Verde, ni siquiera la de los Montes de Vitoria o las otras sierras que rodean la ciudad que dan una cobertura vegetal al municipio excepcional.

2017 puede parecer un año abundante en temporales, pero no es el único. La hemeroteca recuerda que el 10 de febrero de 1910 un fuerte viento arrancó 22 ejemplares en el Prado, 2 en la Senda, 5 en la Florida, 20 en Arriaga, 100 en la pequeña Vitoria de entonces. Otro vendaval, el 15 de febrero de 1941 derribó 50 en la Florida y el Prado y 330 en el conjunto de Vitoria, con varios heridos como balance. Otro más próximo, en noviembre de 2001 dañó 600. Varios castaños fueron arrancados de cuajo en La Florida.

También en el parque más emblemático de la ciudad cayó el 28 de febrero de 2010 el tejo singular centenario que había entre el Parlamento y la catedral nueva. Lo tumbó sin contemplaciones Xynthia, un huracán de los que nos visitan de vez en cuando. El tejo, árbol catalogado como singular, estaba vigilado pero nadie detectó su decrepitud. Sus innumerables ramas hicieron el temido efecto vela.

Cambio de especies

«Estamos acostumbrados a ver un paisaje cotidiano en nuestros parques, pero esas especies no siempre han estado ahí. Desde que fue creado el parque de La Florida en 1820 podemos estar en algunos casos ante la tercera generación de árboles», señalan fuentes del Departamento de Medio Ambiente y Espacio Natural. Por ejemplo, a principios del siglo XX hubo una de tantas renovaciones. Los 15 olmos y 19 chopos existentes cerca de la elipse fueron sustituidos por 33 castaños de indias que ya tenían algún porte porque fueron transplantados desde las aceras de Ramón y Cajal, donde suscitaban las protestas de los vecinos.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate