El Correo

La devoción pisa la calle

fotogalería

Custodia llevada por los sacerdotes y las damas de la Hospitalidad de Lourdes. / Rafa Gutiérrez

  • Decenas de fieles se congregan en torno a la procesión del Corpus que ayer estrenó recorrido por el centro de Vitoria

La solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo se llevó a cabo ayer en una concurrida ceremonia concelebrada por el Cabildo de la Catedral Nueva. Tras la eucaristía, presidida por el obispo, Juan Carlos Elizalde, comenzó la procesión que este año estrenó nuevo recorrido por las calles del centro. A pesar de que el día de celebración fue el jueves, día 15, se trasladó a la jornada del domingo para lograr, como así fue, mayor afluencia de fieles y así celebrar también el Día de la Caridad.

La eucaristía, llevada a cabo en la Catedral Nueva, acogió a decenas de fieles entre ellos, enfermos de la Hospitalidad de Nuestra Señora de Lourdes y, como invitación especial, los niños que acaban de tomar el sacramento de la primera comunión. Elizalde dirigió sus primeras palabras a estos jóvenes, afirmando que son el «corazón de la fiesta y de la iglesia vitoriana». Subrayó las tres acciones más importantes del Día del Corpus que son «reunirse, caminar y arrodillarse en adoración al Señor».

Asimismo, animó a los jóvenes a participar en el sacramento de la eucaristía. «Tenemos que conseguir que la misa sea para los jóvenes un lugar de encuentro y festividad. Caminar con ellos es vida porque nos contagian su alegría, su creatividad y su vitalidad». Tras la homilía y la comunión, se dio comienzo a la procesión que arrancó en la plaza frente a la Catedral Nuevay después recorrió la calle Prado hasta llegar a la plaza de España pasando por la Virgen Blanca. Las cofradías, y los niños encabezaron la marcha, seguidos de los sacerdotes, la Custodia y los enfermos de la Hospitalidad de Lourdes. Elizalde invitó al pueblo a unirse a la procesión, argumentando que la calle es el lugar donde éste puede manifestarse.

Las elevadas temperaturas no fueron inconveniente para los jóvenes, que afrontaron este día con mucha ilusión en compañía de sus familiares. Ángel Santiago Lorenzo y Michell Sánchez fueron dos de los niños que participaron en la celebración del Corpus. Para ellos, participar en un acto tan solemne como la procesión fue «gratificante» y lo catalogan como uno de los días «más grandes» de sus vidas. Matilde, madre de Ángel Santiago, de origen boliviano dice vivirlo con mucha «devoción» y al igual que su hijo, «con emoción».

Contra la pobreza

La vuelta se realizó por la calle Lehendakari Aguirre, Postas y Prado hasta volver al punto de partida. Para finalizar con la celebración, se procedió a la bendición y adoración del Señor. El obispo, en conmemoración al Día de la Caridad, añadió que la comunidad cristiana es capaz de implicarse para promover el desarrollo integral y resolver las causas estructurales de la pobreza. «Los pobres, como dice el Papa Francisco, son la carne de Cristo y es nuestro compromiso social ayudarlos».

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate