El Correo

Las tormentas de anoche obligaron a realizar más de 30 intervenciones a los bomberos de Vitoria

fotogalería

Cualquier objeto ha resultado útil para guarecerse de la lluvia. / Rafa Gutiérrez

  • Euskalmet emite un aviso naranja por las altas temperaturas que se sufren desde el domingo y se prolongarán hasta este jueves. Ayer superamos los 38 grados

Durante la última semana Euskadi y parte de la cornisa cantábrica vivieron ajenas al intenso calor que azotaba el resto de la Península Ibérica, pero ayer la tregua terminó y el aire caliente se instaló en los tres territorios vascos para quedarse hasta el jueves. El día sirvió de muestra de lo que espera a los alaveses en las dos próximas jornadas: el termómetro superará los 35 grados en las horas centrales del día y las noches tampoco supondrán un alivio. La de ayer llegó acompañada de una fuerte tormenta –también algo de granizo– que desplomó el termómetro en 10 grados en apenas 10 minutos y de rachas de viento de hasta 80 kilómetros por hora. La tromba inundó pasos subterráneos en algunas calles de la capital y detuvo momentáneamente el tranvía. Hoy, sin embargo, volverá el fuerte calor.

Hasta treinta intervenciones tuvieron que realizar los bomberos de Vitoria por la tromba de agua y granizo que descargó en la ciudad, entre las 20.00 y las 22.00 horas. Siete de las intervenciones fueron por el viento y una por el fuego generado en una conducción de gas en la fachada de un edificio en el paseo de la Senda, sobre la que cayó un rayo. Otras 12 estuvieron motivadas por las balsas de agua en las calles Boulevard de Salburua, Oreitiasolo, Julián de Apraiz, Jacinto Benavente, Andalucía, Las Trianas, Portal de Bergara, Abendaño, San Antonio, Aguirre Miramón, avenida de Santiago y en la localidad de Izarra y otras tantas se debieron a la entrada de agua en viviendas y locales comerciales localizados en las calles Ramiro de Maeztu, Luis Heinz, Simón de Anda, Manuel Iradier, La Iliada, La Paz, Libertad, Postas, Vicente Goikoetxea, Barrenkale, plaza San Antón y Portal de Elorriaga.

Asimismo, una patrulla de la Policía Local ayudó a un ciudadano a empujar su vehículo que se había quedado bloqueado en la mediana de la calle Jacinto Benavente, en dirección a calle Florida, después de tratar de cambiar de sentido al observar que en el túnel de dicha calle había una gran balsa de agua en la que quedaron parados otros dos vehículos, al calarse sus motores. Los agentes les acompañaron hasta la llegada de las grúas.

Días largos

«En junio los días todavía son muy largos, lo que agrava las consecuencias de una ola de calor inusual para esta época del año", señala José Antonio Aranda, responsable meteorológico de Euskalmet. A las 8.40 de ayer las estaciones meteorológicas de las cuadrillas de Ayala y Vitoria ya habían superado los 30 grados. Una situación diferente a la del miércoles, cuando la Agencia Vasca de Meteorología no emitió ningún aviso y el calor se redujo a un episodio puntual. «Lo que determina si nos encontramos en una ola de calor es la duración y la persistencia de estas temperaturas, y las alertas se emiten en función del impacto que puedan tener sobre la población», aclara Aranda. El experto indica que, después del invierno y la primavera, los cuerpos no están preparados para «una ola de calor en condiciones» con temperaturas cercanas cercanas a los 36 grados y mínimas de 18 por la noche. «Esta misma masa de aire caliente provocaría una alerta amarilla en agosto», revela. Hoy el viento sur soplará con menos fuerza pero no evitará que se registren máximas de 35 grados en la Rioja Alavesa y de 34 en el resto del territorio. Esta tarde-noche pueden producirse chubascos tormentosos acompañados de fuertes rachas de viento como las de ayer o incluso granizo. Sin embargo, el miércoles la situación se estabilizará y las máximas regresarán a los 36 grados.

"El calor intenso afectará a Euskadi y al resto de la península hasta el jueves", anticipa Aranda. El esperado descenso llegará el jueves a la costa vasca, momento en que se espera que finalice la alerta naranja. «El viernes el aire frío llegará a regiones interiores, como Álava, pero quienes se marchen al sur deberán soportar el calor un poco más». Según las previsiones, el arranque del fin de semana dejará temperaturas agradables que oscilarán entre los 15 y los 28 grados, un pequeño respiro para el territorio alavés.

El domingo los termómetros volverán a marcar 31 grados de máxima en la Rioja Alavesa, pero aún es pronto para saber si vendrán acompañados de otra ola de calor. Esta masa de aire cálido podría haber causado la muerte de dos personas durante el pasado fin de semana. El sábado, un hombre de 76 años perdió la vida en La Zarza, Badajoz, tras verse afectado por un golpe de calor, y el domingo falleció otro al sufrir una parada mientras andaba en bicicleta en Barcelona.

Medias «escandalosas»

Pero si Euskadi anuncia su primera alerta naranja el 19 de junio, antes del arranque del verano, ¿qué cabe esperar hasta la llegada del otoño? «Aún es pronto para saberlo, pero lo que es seguro es que cerraremos junio con temperaturas medias más altas de lo normal y en algunos puntos de España serán escandalosa»", explica Aranda. El coordinador no recuerda ninguna ola de calor que diera comienzo antes de inicio del verano, pero tampoco haber superado la barrera de la alerta naranja en los últimos tiempos. «Una ola de calor tan larga y tan temprana es inusual en la Península Ibérica, pero eso no siginifica que vayamos a hacer frente a alertas rojas a lo largo del verano», tranquiliza sin dejar de recordar la intensidad de la ola de calor que azotó Europa en agosto de 2003.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate