El Correo

La escuela de rock sube el volumen

Alumnos de Avant Music Center, durante una clase.
Alumnos de Avant Music Center, durante una clase. / Rafa Gutiérrez
  • Avant Music Center prevé aumentar en Vitoria su alumnado en medio centenar e incorpora cuatro nuevas disciplinas, con titulación oficial

El Casco Medieval de Vitoria resuena con el rock. Desde hace unos meses, Avant Music Center (AMC) desarrolla el primer curso en la capital alavesa con enseñanzas homologadas por el plan Bolonia, a través del sistema británico RockSchool. Y la cosa suena mejor que bien. «Nos ha sorprendido, no preveíamos tantos alumnos, y tanta estabilidad, con 180-200 personas a lo largo de todo el curso», subraya el codirector del centro y profesor de guitarra Iñigo Etxeita. Y su compañero al frente de la escuela de rock, el también docente de las seis cuerdas Raül Vera, remarca que «el primer síntoma de que va bien es que no hay bajas. Luego, la gente viene con los deberes hechos, pregunta y demás», analiza el guitarrista.

Para los impulsores de un proyecto «que hemos crecido desde cero», es reseñable que en torno a AMC «han surgido combos y amistades, y hay un ambiente muy familiar». «Todos los objetivos a nivel académico se están cumpliendo. Están aprendiendo muchísimo», agregan y recalcan que «un 95% va a repetir el próximo curso, tal y como van las matriculaciones». Pero el proyecto no sólo se va a consolidar, sino que las previsiones apuntan a medio centenar más de estudiantes para el próximo ciclo académico.

Etxeita detalla que «además casi todo el mundo quiere tocar en la fiesta de fin de curso, quieren implicarse y aprender canciones». Y es que el viernes en la sala Kubik sonará un amplio abanico de estilos a cargo de muy diversos intérpretes: desde los más pequeños a combos preparados para la ocasión, pasando por formaciones integradas por estudiantes, que funcionan de manera habitual y tienen nombres como The Black Ties, Xonic Band, Spartans, The Skip o Exception.

«Hay una banda de chicas de 12 o 13 años», indica el guitarra de Dave and The Souldiers y ex de Crines. «Y también hay chavales de 16 o 17 que quedan para ir a conciertos o ‘jams’», añade quien da nombre al Raül Vera Group. «Hay una generación que está pegando y con interés por el lenguaje del rock. Pese a que la música que se escucha más en los medios o en los bares no sea esta, hay chavales de 12 a 18 años que te preguntan por temas de Red Hot Chili Peppers, de la Creedence o de Oasis», certifican los profesores, que hacen referencia a una afición que va más allá de lo puramente anecdótico.

Junto a ellos, David Juárez imparte piano, Txato Martín enseña canto y lenguaje musical, Amaia Corcuera se ocupa de la iniciación a la música, Víctor García de la Torre es profesor de piano, voz y percusión, Daniel Ortega da clases de bajo e Iñaki Fernández de la Peña lleva los estudios de batería. Esta última disciplina, junto a la guitarra y el canto son las de mayor demanda, calcula el también profesor de combo Raül Vera.

Pero en breve las opciones van a aumentar, ya que las novedades para el próximo curso incluyen cuatro disciplinas más: Ukelele, Producción Musical, Popular Music Theory y Teatro Musical, en la que AMC colaborará con la escuela escénica Ortzai.«La interpretación no es nuestro campo, nosotros nos ocuparemos de lo musical», distingue Etxeita, quien calcula que los grupos de esta disciplina serán de 7 u 8 personas.

Títulos y diplomas

Estas nuevas líneas de estudios están englobadas en las enseñanzas homologadas de RockSchool, que permiten obtener una titulación oficial. Esta es la opción que han elegido 40 de los alumnos de este primer curso, quienes en principio son los que apuntan más hacia la profesionalización. Y a finales de este mes serán examinados por los profesores de RockSchool que se desplazarán desde el Reino Unido a Vitoria para examinarles.

Antes, tanto ellos como el resto de estudiantes recibirán sus respectivos diplomas por parte del centro vitoriano. Será en la fiesta del viernes en Kubik, que presentará el actor y humorista Íñigo Salinero, Txaflas. «De cara a las actuaciones, hemos intentado que estén todos agrupados en bandas», exponen y señalan que, en muchos casos, «están organizados por niveles y edades, sobre todo al principio. Ya entre los mayores hay grupos donde puede haber un batería de 16 años y un guitarra de 50, con temas clásicos de rock». Un, dos, tres...

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate