El Correo

Piden 4 años para un joven por asaltar trasteros en Salburua

La cerradura destrozada de un camarote de Vitoria.
La cerradura destrozada de un camarote de Vitoria. / Rafa Gutiérrez
  • El acusado actuó junto a otros tres chicos que, al no llegar a la mayoría de edad, pasaron a disposición de la Fiscalía de Menores

Cuatro años de cárcel pide la Fiscalía para un joven acusado de un delito continuado de robo con fuerza en casa habitada. Se le juzgará esta semana por robar en varios trasteros ubicados en Salburua, el 4 de octubre de 2015. Junto a él actuaron tres menores, de cuyo caso se encarga la Fiscalía de Menores de Álava. Según se detalla en el escrito del ministerio público, los presuntos autores se pusieron de acuerdo para actuar y se dirigieron a los camarotes situados en las calles Toni Morrison y Antonio Amat Maiz.

El escrito fiscal relata que «violentaron la puerta de entrada de varios trasteros» de los que sustrajeron diferentes elementos. Así, en uno tomaron una bicicleta, una bolsa de herramientas, un bolso, una bomba y un cuenta kilómetros. Además, causaron daños en la puerta de entrada, en la cerradura y en dos candados de bici. El propietario fue compensado por su aseguradora, que reclama al acusado 1.413 euros.

En un segundo trastero causaron daños en la cerradura, pero no se llevaron nada. El dueño no ejerció acciones judiciales al haber sido indemnizado por el seguro de la comunidad de propietarios. La compañía, sin embargo, pide la cantidad abonada, 2.334 euros.

Ya en un tercer camarote, sustrajeron varios productos de alimentación y dañaron la puerta y la cerradura. El propietario también renunció a ejercer acciones civiles o penales después de ser compensado por el seguro que reclama dos cantidad, de 883 y de 150 euros.

Por todos estos hechos, la Fiscalía, además de los cuatro años de prisión para el joven, que carece de antecedentes penales, reclama indemnizaciones de 2.334 euros para una de las aseguradoras y de 1.033 para otra, así como la cantidad en la que se tasen objetos sustraídos.

El presunto autor de los robos fue detenido por la Policía Local pocos días después de que se produjeran los hechos. La unidad de Investigación realizó en el momento varias inspecciones oculares en busca de pruebas que dieron frutos. Encontraron en uno de los huecos asaltados una huella de calzado que no pertenecía al dueño del habitáculo. A partir de ese indicio, los agentes desarrollaron un trabajo que desembocó en la identificación del primer sospechoso.

Según publicó EL CORREO en aquel momento, también resultó importante otra línea de investigación, la de la localización de los objetos robados. Uno fue encontrado en una página de internet, a la venta por un asequible precio. Los policías se hicieron pasar por interesados en comprarlo y, tras llegar a un acuerdo con el vendedor, cerraron una cita. En ella, se identificaron y detuvieron al presunto ladrón.

Una cadena de asaltos

Los robos de los que se acusa al joven que va a ser juzgado formaron parte de una cadena de asaltos más amplia en Salburua en aquellas fechas. Las investigaciones permitieron saber que la Ertzaintza también trabajaba en el caso. Se comprobó que actuaba una misma cuadrilla, en la que llegaron a participar ocho personas, repartidas. El procesado es el único que era mayor de edad entonces; el resto eran menores y algunos de ellos residía de forma habitual en Sansoheta, un centro para menores problemáticos.

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